En una operación relámpago denominada como una ofensiva frontal contra la extorsión carcelaria, el Grupo GAULA de la Policía, en articulación con el INPEC, intervino el bloque 5 del patio 32 del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, COIBA de Picaleña.
El desmantelamiento de una red logística dedicada a intimidar ciudadanos a través de llamadas extorsivas.
La pericia de los investigadores permitió descubrir sofisticadas caletas improvisadas en los lugares menos pensados: tuberías, el interior de los colchones y espacios acondicionados en las paredes de las celdas para ocultar tecnología de comunicación.
Durante el registro detallado, las autoridades lograron sacar de circulación elementos que servían como herramientas para el delito:
- 33 teléfonos celulares y 35 tarjetas SIM.
- 1 módem de internet (utilizado para garantizar conectividad en el penal).
- 31 accesorios para dispositivos móviles.
- 29 armas cortopunzantes artesanales.
Según las primeras investigaciones, desde estas celdas se realizaban llamadas no solo a víctimas en Ibagué, sino también en diversos municipios del Tolima y otras regiones del país, utilizando amenazas e intimidaciones para exigir grandes sumas de dinero.
Resultados contra la extorsión
El Coronel Edgar Fernando López González, comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, resaltó que este operativo debilita directamente la capacidad operativa de las estructuras delincuenciales que pretenden delinquir desde el encierro.
“En lo corrido del presente año, en el área metropolitana de Ibagué, hemos logrado la captura de 9 personas por el delito de extorsión, 5 de ellas mediante orden judicial”, puntualizó el alto oficial, reafirmando el compromiso de las autoridades por blindar a la ciudadanía de este fenómeno.
Con este golpe, se espera una reducción en las denuncias por extorsión bajo la modalidad carcelaria en la región, mientras que los elementos incautados serán sometidos a análisis forense para identificar a las víctimas y fortalecer los procesos judiciales en curso.