La movilidad rural en Ibagué da un salto estratégico. A través de un modelo de gestión que vincula a la Administración Municipal, la empresa privada y los habitantes locales, se puso en marcha la pavimentación de tres kilómetros en la vereda Aparco. Esta obra no solo busca mejorar el tránsito, sino blindar a la zona contra los estragos de la temporada invernal.
Un modelo de trabajo compartido
La intervención en Aparco se destaca por su ejecución técnica mediante un esfuerzo tripartito:
Alcaldía: Aporta maquinaria, recursos y dirección técnica.
Sector Privado: Vinculación con recursos y capacidades logísticas.
Comunidad: Participación activa con mano de obra y acompañamiento en sitio.
César Ossa, asesor de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, destacó el impacto social de la obra: “Este proyecto beneficiará a más de 150 personas. En temporadas de lluvias, los niños no podían llegar al colegio y los enfermos no lograban acceder a centros de salud. Es un avance histórico para nuestra zona rural”.
Impacto en la economía arrocera
Aparco es una zona con alta vocación agrícola, especialmente reconocida por sus extensos cultivos de arroz. El deterioro de la vía solía generar sobrecostos en el transporte de insumos y cosechas. Con la pavimentación y la elevación del nivel de la vía, se espera:
- Eliminar inundaciones recurrentes y la formación de cárcavas.
- Optimizar el drenaje de aguas lluvias.
- Facilitar el acceso a los sectores de viviendas campestres y la salida de productos agrícolas al mercado urbano.
La intervención incluye un sistema de drenaje eficiente diseñado para soportar los picos de la temporada invernal, evitando que el agua estanque la producción agrícola.