El inicio del año ha dejado una cifra preocupante en el Tolima. Seis personas han perdido la vida por inmersión en ríos del departamento, una situación que mantiene en alerta a las autoridades y que reabre el debate sobre los riesgos de los llamados paseos de olla.
Desde la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, la advertencia es clara: la variabilidad climática ha incrementado el peligro en ríos y quebradas, donde las crecientes súbitas pueden aparecer sin previo aviso, incluso en días aparentemente tranquilos. Estos cambios repentinos en el caudal han sido determinantes en varias de las emergencias registradas.
La secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo, Ericka Lozano, insistió en que la principal recomendación es evitar los paseos de río, especialmente en esta temporada. “El comportamiento de los afluentes puede cambiar en cuestión de minutos”, señaló, al tiempo que hizo un llamado a la responsabilidad individual y colectiva.
Entre las recomendaciones están no ingresar a los ríos bajo los efectos del alcohol, evitar hacerlo después de comer, contar con conocimientos de natación, usar elementos de seguridad y vigilar permanentemente a los menores de edad, quienes suelen ser los más vulnerables en este tipo de escenarios.
Además del riesgo para la vida, el Gobierno Departamental recordó que estas prácticas también dejan una huella ambiental negativa, como la contaminación de las fuentes hídricas, la realización de fogatas y la tala de árboles, afectando seriamente los ecosistemas del Tolima.
El llamado de las autoridades es a cuidar la vida y respetar la naturaleza, entendiendo que un plan recreativo puede convertirse en tragedia si no se toman las precauciones necesarias.