El proceso judicial contra Paulo Andrés Osorio Uribe, señalado de causar la muerte a un domiciliario en Ibagué, dio un giro este martes 14 de abril de 2026, luego de que un juez de segunda instancia revocara la medida de detención domiciliaria que le había sido otorgada semanas atrás.
La decisión fue adoptada por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Ibagué, que resolvió el recurso de apelación presentado por el representante de las víctimas y ordenó que el procesado sea recluido de manera preventiva en un centro penitenciario.
Con esta determinación, el juez concluyó que la medida de casa por cárcel no era proporcional frente a la gravedad de los hechos, y que el procesado representa un riesgo para la comunidad, razón por la cual dispuso su detención preventiva en establecimiento carcelario por el delito de homicidio agravado.
El caso que conmocionó a la ciudad
El proceso judicial se originó tras un violento hecho ocurrido en marzo de 2026 en las inmediaciones de la Plaza de la 21 de Ibagué, uno de los sectores comerciales más concurridos de la ciudad.
Según la investigación, en medio de una discusión se habría producido un ataque con arma blanca que terminó con la muerte de un domiciliario que se encontraba realizando su trabajo en el sector.
El presunto agresor, identificado como Paulo Andrés Osorio Uribe, comerciante conocido en la zona, fue capturado en flagrancia por las autoridades tras el hecho.
El caso generó una fuerte reacción entre comerciantes, trabajadores del sector y familiares de la víctima, quienes manifestaron su inconformidad cuando inicialmente se le otorgó la medida de detención domiciliaria.
La decisión judicial
Inicialmente, el 16 de marzo de 2026, el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Rovira había ordenado que Osorio Uribe permaneciera bajo detención domiciliaria mientras avanzaba el proceso judicial.
Incluso, el 9 de abril, se había autorizado un cambio de domicilio para que el procesado se trasladara al municipio de El Espinal, donde cumpliría la medida.
Sin embargo, tras revisar el caso, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Ibagué, bajo la decisión firmada por el juez Henry Hernán Beltrán Mayorquín, determinó que la gravedad del delito y las circunstancias del hecho hacían necesaria una medida más estricta.
Por esta razón, el despacho ordenó revocar la casa por cárcel y emitir de manera inmediata la boleta de encarcelación intramural.
Traslado a centro penitenciario
Con la nueva decisión judicial, Paulo Andrés Osorio Uribe deberá ser trasladado al Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Ibagué, COIBA Picaleña, donde permanecerá recluido mientras avanza el proceso judicial.
La resolución también dejó sin efecto cualquier autorización previa que permitiera al procesado permanecer en su residencia.
La decisión es de segunda instancia y no admite nuevos recursos, por lo que el imputado continuará privado de la libertad en un centro carcelario mientras el caso avanza hacia la etapa de juicio.
Un caso que generó indignación
El homicidio del domiciliario generó gran impacto en el sector comercial de la ciudad, especialmente entre trabajadores de domicilios y comerciantes del centro de Ibagué, quienes pidieron justicia por lo ocurrido.
Con la revocatoria de la detención domiciliaria, el proceso judicial entra en una nueva etapa, con el acusado recluido en prisión preventiva mientras se define su responsabilidad penal en el caso.