Los precandidatos David Luna, Vicky Davila, Mauricio Cárdenas, Juan Manuel Galán, Aníbal Gaviria y Juan Daniel Oviedo presentaron “la Gran consulta por Colombia”, como una apuesta alternativa de la centroderecha que no le camina a Abelardo de la Espriella y tampoco a Fajardo.
Ir juntos es la apuesta de ese bloque de precandidatos de centroderecha. Buscan llegar a la consulta interpartidista de marzo con una candidatura única que tenga oxígeno para la primera vuelta y opción real de disputar la Presidencia en segunda. Todos irán por firmas, salvo Carlos Fernando Galán, quien cuenta con el aval del Nuevo Liberalismo.
El exconcejal de Bogotá y exdirector del Dane radicó ante la Registraduría 877 mil firmas para formalizar su aspiración presidencial, acompañado por los demás integrantes del bloque. Hasta ahora, Oviedo es quien reporta la menor recolección entre los precandidatos de la coalición.
A este grupo se sumó oficialmente Vicky Dávila. La exdirectora de Semana confirmó su ingreso al bloque, consolidando un frente que comparte un rechazo unánime al gobierno de Gustavo Petro, pero que todavía debe resolver diferencias de fondo: líneas rojas internas y candidaturas que alteran el equilibrio del tablero político.
Pese a que el expresidente Álvaro Uribe ha expresado reservas frente a una consulta interpartidista, en el sector no se descarta ampliar la baraja. Medios como La FM y Blu Radio han señalado que la senadora Paloma Valencia evalúa sumarse al mecanismo, mientras que el exministro Mauricio Cárdenas dejó abierta la posibilidad de incorporar a Enrique Peñalosa.
Sin embargo, el principal factor de quiebre es Abelardo de la Espriella. Más allá del rechazo común al petrismo y al proyecto del Pacto Histórico, la exclusión del abogado se ha convertido en un punto de consenso dentro del bloque. Su figura, que se proyecta como un “outsider” de derecha, genera resistencias y ha tensionado los intentos de unidad.
Vicky Dávila ya arrastraba choques con De la Espriella. En entrevistas recientes, marcó distancia de ese sector y aseguró que su llegada “dividió” el panorama, especialmente tras negarse a participar en una consulta interpartidista. Esa cercanía con el expresidente Uribe terminó, además, pasando factura dentro del Centro Democrático y contribuyó al desgaste de la precandidatura de Miguel Uribe Londoño.
Con ese escenario, también perdió fuerza la idea impulsada por Uribe de una consulta amplia que fuera “de Abelardo hasta Fajardo”. Mientras exploraba otros caminos, Dávila terminó encontrando en la llamada “Gran Coalición por Colombia” un espacio más afín: una derecha que busca mostrarse moderada y distante del tono confrontacional que encarna De la Espriella.