Momentos de alta tensión se vivieron durante la noche del viernes y la madrugada de este sábado en el corredor de la Variante de Ibagué.
Un voraz incendio forestal de grandes proporciones se desató en la zona comprendida entre la glorieta de El Salado y el Aeropuerto Perales, amenazando con extenderse a predios residenciales y comerciales del sector debido a los fuertes vientos.
Para contener la emergencia, se activó un masivo bloque de respuesta que integró a más de 50 socorristas de distintas instituciones, quienes batallaron durante varias horas contra las llamas en medio de densas nubes de humo que obligaron al cierre temporal de este importante eje vial nacional.
El balance técnico: 7.600 galones de agua para frenar el fuego
Las labores de extinción y enfriamiento del terreno se prolongaron hasta bien entrada la madrugada, requiriendo un despliegue masivo de recursos hídricos y fuerza humana para cercar las llamas mediante la creación de líneas de defensa o cortafuegos.
“Siendo las 00:30 horas liquidamos el incendio, donde se quemaron aproximadamente ocho hectáreas de pasto indio y tamo de arroz. Se utilizaron cerca de 7.600 galones de agua de las móviles, junto a herramientas manuales y bombas de espalda”, explicó de manera técnica Johann Parra, unidad del Cuerpo Oficial de Bomberos de Ibagué.
Afortunadamente, tras el barrido final de los paramédicos y rescatistas en la zona de la emergencia, las autoridades confirmaron que no se reportaron personas lesionadas ni pérdidas humanas que lamentar.
Un ejército de socorristas en acción
La efectividad del operativo radicó en la articulación del Comité Municipal para la Gestión del Riesgo. El pie de fuerza desplegado en la Variante estuvo conformado por:
Cuerpo Oficial de Bomberos: 21 unidades operativas a bordo de 8 máquinas de extinción.
Bomberos Voluntarios: 7 integrantes apoyados por un carro tanque de gran capacidad.
Cruz Roja Colombiana: 22 voluntarios equipados con una ambulancia y una camioneta de rescate.
Scouts de Emergencia: 5 miembros especializados en soporte logístico.
La operación de contingencia también contó con el resguardo de la Policía Nacional y un equipo de Agentes de Tránsito, quienes asumieron el control de la movilidad en la Variante.
Los uniformados regularon el flujo vehicular aplicando desvíos y pasos restringidos mientras las mangueras de los bomberos ocupaban la calzada.
Prohibición estricta de quemas en la ciudad
Tras el control definitivo de los puntos calientes, la Administración Municipal emitió una fuerte advertencia a los propietarios de lotes, agricultores y ciudadanos en general.
Las autoridades recordaron que las llamadas “quemas controladas” de basura o residuos de cosechas están completamente prohibidas por la ley y conllevan sanciones severas, ya que con las altas temperaturas y los vientos del verano pueden salirse de control en cuestión de minutos, poniendo en riesgo ecosistemas, infraestructuras estratégicas y vidas humanas.