En una fecha de alta sensibilidad global y local, la principal despensa hídrica de los ibaguereños se convirtió en el epicentro de las estrategias de conservación.
En el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado (IBAL) se trasladó al corazón de la zona rural para reafirmar los compromisos técnicos y financieros orientados a blindar la cuenca del Río Combeima, río que abastece a más del 80% de la población urbana de la ciudad.
El encuentro, que tuvo lugar en el corregimiento de Juntas, sirvió como escenario para rendir cuentas ante los habitantes del Cañón sobre las inversiones y el manejo integrado de los terrenos de reserva forestal adquiridos por el municipio.
Durante la mesa de trabajo comunitaria, los delegados del IBAL socializaron las líneas de ejecución e inversión derivadas del convenio interadministrativo No. 1840 de 2025. Esta alianza jurídica y presupuestal une esfuerzos de la entidad y de la Administración Municipal para blindar las áreas de recarga hídrica mediante tres ejes fundamentales:
Manejo integrado de predios: Vigilancia y mantenimiento de los lotes públicos adquiridos exclusivamente para la conservación ambiental en la parte alta del Cañón.
Aislamiento y reforestación: Protección de zonas de ladera para evitar la erosión del suelo y el taponamiento de las bocatomas por empalizadas durante el invierno.
Monitoreo humano y técnico: Coordinación logística para evitar la expansión de la frontera agrícola o actividades de turismo irresponsable en áreas vulnerables del ecosistema.
“Estos espacios son fundamentales porque nos permiten acercarnos a la comunidad, compartir el avance real de los procesos de conservación y reafirmar que la protección de nuestras fuentes hídricas es una responsabilidad compartida entre las instituciones y la ciudadanía”, destacó Alexi Liliana Buitrago, líder de Gestión Ambiental del IBAL.
Para los habitantes de la zona rural, quienes actúan como los primeros guardianes del ecosistema, conocer el destino de los recursos y participar en las decisiones de conservación es clave para garantizar la sostenibilidad del Cañón a largo plazo.
“He aquí la verdadera importancia de compartir el progreso de las ejecuciones e inversiones a los residentes del corregimiento realizadas por parte de las dos entidades. La comunidad cumple un papel fundamental como uno de los actores principales en este tipo de acciones ambientales”, argumentó Jeison Camacho, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC).
La gerencia del IBAL puntualizó que la seguridad hídrica de la ciudad frente al cambio climático dependerá de mantener este tipo de blindajes articulados, por lo que anunciaron nuevas jornadas de capacitación ambiental y monitoreo participativo con las escuelas rurales y los operadores turísticos de la zona.