Momentos de pánico se vivieron la tarde de este jueves cuando dos explosiones estremecieron las inmediaciones de la base aérea Marco Fidel Suárez, en un hecho que las autoridades investigan como un posible atentado terrorista. La zona, conocida por su actividad comercial y presencia militar, quedó sumida en el caos tras la detonación registrada hacia las 2:50 p. m.
La Fuerza Aérea Colombiana confirmó que cinco personas perdieron la vida, entre ellas un niño de nueve años, y al menos 42 más resultaron heridas. Las autoridades indicaron que la cifra de víctimas podría aumentar debido a la gravedad de algunos lesionados.
Testigos relataron que un camión cargado con explosivos fue dejado frente al acceso principal de la base. En el lugar también se encontró otro vehículo con cilindros de gas que no alcanzaron a estallar, lo que evitó que la tragedia fuera aún mayor.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, informó que se activaron planes de contingencia con equipos de salud, seguridad y gestión del riesgo para atender a las víctimas y controlar la situación en la zona afectada, mientras las investigaciones avanzan para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables.
Versiones preliminares señalan que disidencias de las Farc estarían detrás del ataque, presuntamente como retaliación a recientes operativos militares en el Cañón del Micay. Las autoridades mantienen la alerta máxima en la ciudad, que ya había sido blanco de ataques similares en meses anteriores.