El fenómeno comercial del Aguardiente Rosado del Tolima no detiene su marcha y sigue consolidándose como la joya de la corona de la industria de licores en el centro del país.
La Fábrica de Licores del Tolima (FLT) confirmó de manera oficial el despacho del primer cargamento de esta cotizada referencia con destino al departamento de Norte de Santander, marcando un nuevo hito en su ambiciosa estrategia de expansión nacional.
Con este nuevo mercado, el producto insignia de la ‘Tierra Firme’ ya pisa con fuerza en más de 10 departamentos de Colombia, impulsado por una alta demanda en los segmentos de consumo joven, distribuidores mayoristas y aliados del sector nocturno y de eventos.
Un mercado potencial de más de un millón de consumidores
La llegada a territorio nortesantandereano representa una oportunidad de negocio estratégica para las finanzas del Tolima. La región fronteriza cuenta con una población que supera los 1,7 millones de habitantes, de los cuales el 72% corresponde a ciudadanos mayores de edad. Esto traduce un mercado potencial inmediato de más de 1.2 millones de consumidores aptos para disfrutar del suave sabor y la llamativa presentación del ‘Rosado’.
Desde la gerencia de la factoría del Tolima revelaron que este despacho es apenas el inicio de una oleada de aperturas de fronteras, pues otras gobernaciones y distribuidores del país ya adelantan los trámites legales y de permisos de introducción para recibir el producto en sus respectivas regiones de cara a las fiestas de mitad de año.
“La meta institucional, con el respaldo de nuestra gobernadora Adriana Magali Matiz, es seguir fortaleciendo la presencia nacional del Aguardiente Rosado del Tolima y de las demás referencias de la licorera, llevando excelencia, innovación y la mejor calidad de uno de los aguardientes más premiados, a cada rincón de Colombia”, destacó Victoria Castillo González, gerente de la FLT.
Inyección a las finanzas y la salud regional
El éxito en las ventas nacionales del Aguardiente Rosado y el tradicional Tapa Roja no solo posiciona la marca Tolima en el mapa comercial, sino que impacta directamente el recaudo por el impuesto al consumo de licores. Estos recursos extraordinarios que ingresan a las arcas del departamento son transferidos por ley para la financiación de proyectos de salud, educación y deporte en los municipios tolimenses.
La FLT ratificó que mantendrá sus altos estándares de destilación que le han valido reconocimientos internacionales, asegurando que la capacidad operativa de la planta en Ibagué está totalmente blindada para responder al incremento de la demanda interna y los compromisos adquiridos con las nuevas regiones compradoras.