Luego de años de señalarlo como presunto líder del llamado ‘Cartel de los Soles’, la Fiscalía admitió que dicha estructura no opera como una organización terrorista formal, debilitando uno de los ejes centrales de la acusación original. Ahora, la pregunta que nace es ¿con qué sustento jurídico seguirá el juicio al expresidente Nicolás Maduro?
La rectificación también coincidió con un ajuste en el discurso público del presidente de Estados Unidos tras la captura de Maduro. En sus recientes declaraciones, el mandatario dejó de mencionar la existencia del ‘Cartel de los Soles’ y centró su mensaje en la necesidad de tener “acceso total al petróleo de Venezuela”, giro dramático y combustible necesario para quienes creen que la invasión a Venezuela fue por sus recursos naturales, más que por restaurar la democracia.
La narrativa judicial comenzó en 2020, cuando un gran jurado presentó una acusación formal que señalaba a Maduro como jefe de una supuesta estructura jerárquica dedicada al tráfico de drogas, pero sin nombrar ninguna organización criminal de base.
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia, esa acusación volvió a ganar fuerza. En julio de 2025, el Departamento del Tesoro retomó el expediente inicial y designó al ‘Cartel de los Soles’ como una “organización terrorista”. Meses después, en noviembre de 2025, el entonces senador y hoy secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, Marco Rubio, ordenó al Departamento de Estado replicar esa designación, elevando la presión diplomática y jurídica sobre Caracas.
Sin embargo, luego de la captura de Maduro y su esposa, el propio Departamento de Justicia reconoció ahora que el término ‘Cartel de los Soles’ no corresponde a una organización con mando unificado ni estructura terrorista. La expresión fue acuñada por la prensa venezolana en la década de los noventa para referirse a generales y funcionarios señalados de corrupción y vínculos con el narcotráfico, no a una red criminal formalmente constituida.
Este reconocimiento de un error conceptual y estructural representa un golpe a la solidez y credibilidad de las pruebas presentadas inicialmente bajo la administración Trump y reabre el debate sobre los fundamentos jurídicos del caso contra el exmandatario venezolano.
Así mismo, este cambio de narrativa sobre el supuesto ‘Cartel de Los Soles’, abre la incógnita sobre qué pasará con los otros altos mandos cargos de dicha organización, como lo son Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, quienes tienen recompensas por $25 y $15 millones de Dólares, pero que en la intervención militar, no fueron sometidos por las fuerzas estadounidenses.
En la acusación de la Fiscalía estadounidense se lee que Maduro “protege una cultura de corrupción”, con la omisión del Cartel de los Soles:
