El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, que cada año afecta a miles de personas en el mundo. Reconocer a tiempo sus síntomas es fundamental para evitar complicaciones y recibir atención médica adecuada.
Entre los signos más comunes se encuentran fiebre alta repentina, dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, además de náuseas, vómito y aparición de sarpullido en la piel. Estos síntomas suelen presentarse entre 4 y 10 días después de la picadura del mosquito infectado.
Es importante prestar especial atención a las señales de alarma como dolor abdominal intenso, sangrado de encías o nariz, vómitos persistentes y somnolencia, ya que pueden indicar un dengue grave. Ante cualquier sospecha, lo más recomendable es acudir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar la automedicación.