Aunque Abelardo de la Espriella ha defendido la reactivación del sector minero-energético y la realización de pilotos de fracking en Colombia, su campaña aseguró que no promovería actividades de explotación petrolera, minería a gran escala ni proyectos de fracking en la Amazonía y páramos del país.
La aclaración fue entregada por Sandra Bessudo, ambientalista y una de las principales responsables de la agenda ambiental del candidato presidencial. Bessudo aseguró que un eventual gobierno de De la Espriella mantendría una posición de protección sobre esta región estratégica del país.
“La Amazonía se respeta. Es un ecosistema estratégico y debemos parar la deforestación”, afirmó la directora de la Fundación Malpelo.
El debate surge porque una de las propuestas ambientales de De la Espriella contempla la posibilidad de desarrollar pilotos de fracking para evaluar sus impactos, además de impulsar la exploración y producción de hidrocarburos como parte de su estrategia económica.
Sin embargo, la discusión también ha puesto la lupa sobre las relaciones empresariales del candidato. Según una investigación de La Silla Vacía, entre los socios de su empresa licorera Dominio De la Espriella figuran empresarios vinculados al sector petrolero y minero, entre ellos Serafino Iácono, reconocido inversionista de la industria energética, y Federico Restrepo Solano, directivo de compañías dedicadas a la explotación de minerales.
De acuerdo con el reporte, tanto Iácono como Restrepo señalaron que las empresas con las que están vinculados no tienen planes de desarrollar proyectos en la Amazonía colombiana ni en otras zonas de la cuenca amazónica.
Más allá de la controversia política, expertos consultados por distintos medios han señalado que la Amazonía colombiana enfrenta limitaciones para el desarrollo de grandes proyectos extractivos debido a su importancia ambiental, las restricciones legales existentes y el bajo potencial de nuevos descubrimientos de hidrocarburos frente a otras regiones del país.
La discusión sobre minería, petróleo y fracking se ha convertido en uno de los temas ambientales más visibles de la segunda vuelta presidencial, especialmente por las diferencias entre las propuestas de Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda en materia de explotación de recursos naturales.