El Banco de la República arrancó el año con un giro en su política monetaria y subió las tasas de interés en 100 puntos básicos, llevándolas del 9,25 % al 10,25 %, una decisión que vuelve a presionar el bolsillo de los colombianos.
La determinación se tomó al cierre de la primera junta directiva del año. Aunque el impacto no será inmediato —por el período de transmisión que existe en el sistema financiero—, el aumento terminará reflejándose en créditos, consumo y costos de financiamiento.
La votación estuvo dividida: cuatro miembros de la junta respaldaron el incremento, mientras que tres votaron en contra, entre ellos el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien cuestionó la medida y advirtió que podría generar mayores presiones inflacionarias.
El gerente del Emisor, Leonardo Villar, explicó que la decisión obedeció al repunte en las expectativas de inflación registrado en enero frente a diciembre. Según detalló, la mediana de las proyecciones de los analistas pasó de 4,6 % a 6,4 % para finales de 2026, y de 3,8 % a 4,8 % para 2027. En los mercados de deuda, las expectativas también superan el 6 % a dos años.
En paralelo, el equipo técnico del Banco señaló que la economía colombiana mantiene un desempeño sólido. Los indicadores del cuarto trimestre de 2025 muestran un buen dinamismo del PIB, impulsado por la demanda interna y el consumo privado y público.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la economía habría crecido 2,9 % en 2025, un contexto que también pesó en la decisión de endurecer la política monetaria.