La capital tolimense ha dado un paso decisivo en la ejecución de su Política Pública de Vendedores Informales.
En una alianza estratégica entre la Alcaldía de Ibagué y el SENA, decenas de trabajadores independientes han comenzado un proceso de capacitación gratuita que busca transformar sus negocios de subsistencia en unidades productivas sólidas y legales.
Herramientas para el crecimiento
El programa inició con un grupo de vendedores del centro de la ciudad, quienes actualmente cursan formación en Formulación y Evaluación de Proyectos. El objetivo es que estos ciudadanos adquieran conocimientos técnicos en:
- Finanzas y mercadeo.
- Marketing digital.
- Asociatividad y creación de empresa.
“Queremos que pasen de la subsistencia a la consolidación, convirtiéndose en agentes de desarrollo económico y generación de empleo formal”, explicó Yenifer Jaramillo Gaitán, directora de Emprendimiento y Empleo de la ciudad.
Un cambio de vida esperado por décadas
Para muchos de los participantes, esta es la primera vez que sienten un respaldo real del Gobierno local. Aile Martínez, presidenta de la Asociación de Vendedores Informales y con 50 años en el oficio, calificó la iniciativa como “maravillosa”. “A los años que tengo, ya es hora de que nos apoyen para pasar de la informalidad a la formalidad”, expresó con optimismo.
Por su parte, Edwin Barbosa, otro de los beneficiarios, destacó que estas herramientas son la clave para liberar el espacio público: “Nos están capacitando en cómo crear empresa. Invito a todos los vendedores a que se unan a este plan que está buenísimo”.
Invitación abierta
La Administración Municipal extendió la invitación a todos los vendedores informales de las diferentes comunas para que se vinculen a estas rutas de aprendizaje gratuitas. Con este proyecto, Ibagué no solo busca organizar sus calles, sino fortalecer el tejido empresarial desde su base más vulnerable, ofreciendo oportunidades reales de ascenso social y estabilidad económica.