Ya tienen nombre los nuevos guardianes del folclor tolimense: ganadores del ‘Cantalicio Rojas’

Ibagué volvió a sonar a tradición. Durante dos días, el corazón de la ciudad —el Parque Manuel Murillo Toro— se convirtió en un escenario vivo donde el tiple, la bandola y las voces reafirmaron que la música andina sigue más vigente que nunca.

En medio de la programación del Festival Nacional de la Música Colombiana, se cumplió la versión 17 del Concurso Departamental “Cantalicio Rojas”, un espacio que más que una competencia, se consolida como un ritual de memoria y resistencia cultural.

Fueron 12 agrupaciones, entre semilleros y mayores, las que asumieron el reto de interpretar la obra obligatoria El Contrabandista, además de dos piezas del repertorio andino colombiano. Bambucos, sanjuaneros, rajaleñas y cañas volvieron a tejer ese hilo invisible que conecta generaciones.

El nivel, como ya es costumbre, no decepcionó.

Semilleros: la raíz que crece

En la categoría infantil y juvenil, el jurado —integrado por reconocidos maestros de la música tradicional— destacó no solo la calidad interpretativa, sino el proceso formativo que se evidencia en cada agrupación.

El veredicto dejó en claro que el relevo generacional está asegurado:

  • Primer lugar: Dulce Armonía
  • Segundo lugar: Son Pijao
  • Tercer lugar: Agrupación Catufa

Aquí no solo hubo talento, hubo disciplina, escuela y amor por una tradición que se hereda, pero también se construye.

Mayores: experiencia con identidad renovada

En la categoría de adultos, la escena mostró madurez artística y propuestas que, sin romper la esencia, le apuestan a nuevas formas de interpretación.

Los resultados fueron:

  • Primer lugar: Agrupación 6/8
  • Segundo lugar: Pijao Ensamble
  • Tercer lugar: Pere Tintico

Agrupaciones que no solo interpretan, sino que dialogan con el legado del maestro Cantalicio Rojas, manteniendo viva su obra en cada acorde.

Más que un concurso

Para David Páez, coordinador del certamen, este espacio tiene un propósito claro: dignificar el oficio del músico y mantener vigente la identidad sonora del Tolima.

Y es que el “Cantalicio Rojas” no es un evento aislado. Es parte de un engranaje cultural que encuentra en el festival su mayor vitrina, bajo una consigna que ya es símbolo: “Con el canto germina la vida”.

En Ibagué, la música no es solo espectáculo. Es herencia. Y, como quedó demostrado una vez más, también es futuro.

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