La emergencia por fiebre amarilla no ha terminado en el Tolima. Aunque la calamidad pública llegó a su fin, las autoridades confirmaron que el departamento permanece en emergencia sanitaria, debido a que la enfermedad aún representa un riesgo activo para la población.
Durante el más reciente Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, la gobernadora Adriana Magali Matiz y la secretaria de Salud, Katherine Rengifo, destacaron que en los últimos meses se ha registrado una reducción importante tanto en contagios como en fallecimientos.
Hasta ahora, el Tolima acumula 116 casos confirmados y 44 muertes, cifras que, si bien muestran una tendencia a la baja, mantienen encendida la alerta en salud pública.
“La emergencia continúa y debemos seguir trabajando para cerrar el brote definitivamente. La vacunación sigue siendo nuestra mejor herramienta de protección”, reiteró Rengifo.
A un mes del inicio de las celebraciones de fin de año —época que trae consigo mayor movilidad y riesgo epidemiológico—, las autoridades han intensificado las acciones de prevención. Este sábado 8 de noviembre, el departamento desarrolla una Vacunatón simultánea en los 47 municipios, con el objetivo de reforzar la inmunización y evitar nuevos casos.
El mensaje es claro: todos los tolimenses deben estar vacunados. La prevención, insisten las autoridades, es la clave para poner fin al brote y proteger la salud de toda la comunidad.