El Tolima amaneció de luto. La salud pública perdió a uno de sus más grandes exponentes con el fallecimiento del ingeniero sanitario Eduardo Alfonso Lozano Guarín, un profesional que consagró su vida a la prevención, el control epidemiológico y el bienestar de los tolimenses.
A los 73 años, Lozano Guarín cierra un capítulo lleno de aportes al sistema de salud, dejando una huella profunda entre colegas, instituciones y comunidades. Su trabajo fue clave en el Servicio Seccional de Salud y posteriormente en la Secretaría de Salud del Tolima, donde lideró con compromiso los grupos de Saneamiento Ambiental y Enfermedades Transmitidas por Vectores.
Durante su carrera, enfrentó algunos de los momentos más críticos de la salud regional: brotes de cólera en el sur del Tolima, casos de leishmaniasis, malaria, dengue y fiebre amarilla, siempre con una mirada técnica y humana.
“El país pierde a un hombre de un conocimiento invaluable en el manejo de epidemias transmitidas por vectores. Su legado seguirá salvando vidas”, expresó Mauricio Vera, funcionario del Ministerio de Salud y Protección Social, al destacar la labor del ingeniero.
Uno de sus mayores aportes fue la creación y desarrollo de la estrategia “La tarea es el dengue”, una iniciativa que integró los sectores educativo y sanitario para formar conciencia en niños y jóvenes sobre la prevención de esta enfermedad.
Quienes trabajaron junto a él lo describen como un hombre disciplinado, alegre y generoso, amante de los dulces y apasionado por el baloncesto y el tenis de mesa en su juventud.
Las honras fúnebres del ingeniero Lozano Guarín se llevarán a cabo este lunes 6 de octubre, a las 10:30 a.m., en la Iglesia Catedral de Ibagué, donde familiares, amigos y colegas le darán el último adiós.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero también una historia inspiradora que seguirá iluminando el camino de la salud pública en el Tolima y en Colombia.