El sacerdote Freddy Martínez deberá continuar con las medidas de aseguramiento impuestas en su proceso por acceso carnal abusivo en persona puesta en incapacidad de resistir. La defensa había solicitado que se levantaran varias restricciones argumentando dificultades económicas y la necesidad de salir de Ibagué, e incluso del país, para trabajar con normalidad.
La petición fue evaluada durante una audiencia virtual el pasado 1 de diciembre, pero las víctimas se opusieron, señalando que mantener las medidas es fundamental para su seguridad y bienestar emocional. Aseguraron que otorgar beneficios adicionales al sacerdote podría afectar su tranquilidad y dignidad.
Tras escuchar ambas partes, el juzgado decidió mantener todas las restricciones: brazalete electrónico, reportes mensuales ante las autoridades, prohibición de salir de Ibagué, restricción de contacto con las víctimas y sus allegados, y limitación nocturna entre las 6:00 p.m. y las 6:00 a.m.
“Estamos muy contentas por lo que sucedió hoy, porque en medio de todo vimos el acompañamiento”, expresó una de las denunciantes al conocer el resultado de la diligencia.