Tras años de aislamiento y dificultades de transporte, los corredores El Líbano-Santa Teresa y La Trina-El Tesoro están al 98% de ejecución. La megainfraestructura incluye pavimentación en concreto, nuevos puentes y alumbrado LED, cambiando la realidad de los productores de la región.
El Líbano, Tolima. 17 de julio de 2026.
Después de años de lidiar con terrenos intransitables, especialmente durante las temporadas de invierno, las comunidades rurales del norte del Tolima ven por fin la luz al final del túnel. Una inversión histórica de $44.000 millones de pesos está a punto de cambiar la dinámica de movilidad y desarrollo en dos de los corredores más estratégicos para la economía cafetera del municipio de Líbano: El Líbano-Santa Teresa y La Trina-El Tesoro.
Una visita de seguimiento realizada este jueves por la gobernadora Adriana Magali Matiz y el equipo de la Secretaría de Infraestructura y Hábitat del Tolima confirmó que las obras se encuentran en su recta final, con un 98% de ejecución, marcando el fin de una larga promesa incumplida para los habitantes de la zona.
El Líbano-Santa Teresa: Una obra de envergadura
El corredor más extenso del proyecto ha recibido una inyección de $39.824 millones. Esta cifra no solo cubre la pavimentación de cinco kilómetros en concreto rígido, sino que también incluye la construcción de un puente vital sobre la quebrada El Sosiego y robustas obras de estabilización de taludes.
La complejidad del terreno exigió una respuesta ágil por parte de la administración departamental. “Revisamos el avance de un proyecto que requirió una adición de $10.000 millones de recursos del programa ‘Seguridad en el Territorio’. Fue indispensable para construir obras de protección ante las afectaciones geológicas que se presentaron en el terreno”, explicó la gobernadora Matiz durante el recorrido.
La Trina-El Tesoro: Concreto y tecnología LED
Paralelamente, el corredor La Trina-El Tesoro recibe una transformación integral con una inversión de $4.391 millones. En este tramo, se está instalando un kilómetro de placa huella, acompañado de la construcción de cunetas, bordillos y un box culvert para mejorar el drenaje.
Un valor agregado de esta intervención es la modernización del paisaje nocturno: la puesta en servicio de una red de alumbrado público con tecnología LED, que no solo mejora la visibilidad, sino que incrementa la seguridad de los transeúntes y vehículos que transitan la zona.
La voz de la comunidad: “Se acaba el aislamiento”
Más allá de las cifras, el impacto se mide en la calidad de vida de quienes dependen de estas vías para sacar sus cosechas. Orlando Marín, comerciante de la vereda La Trina, celebró el avance de los trabajos:
“Es una obra de gran beneficio. Antes, había unos puntos que en invierno se ponían completamente intransitables, aislando a la vereda. Como comunidad, hemos hecho un seguimiento permanente y estamos muy satisfechos de ver que todo está saliendo bien”.
El próximo reto: El corredor hacia San Fernando
Con la finalización inminente de estos dos corredores, que son competencia directa del Gobierno Departamental, la atención se dirige ahora hacia el siguiente eslabón de la cadena vial: la vía hacia el corregimiento de San Fernando.
Dado que este tramo es competencia del Instituto Nacional de Vías (INVIAS), la Gobernación del Tolima ya ha iniciado las gestiones políticas y técnicas ante el Gobierno Nacional para exigir una intervención urgente que complemente la inversión departamental y conecte de manera fluida a toda la región.
Un impulso para el campo tolimense
La culminación de estas obras no solo representa asfalto y concreto; significa la reducción de costos de transporte para los caficultores, el acceso seguro a servicios de salud y educación para las familias rurales, y la integración definitiva de estas veredas al desarrollo del municipio de Líbano y del departamento.
