La Selección Colombia Femenina Sub-20 firmó una actuación memorable en territorio europeo.
En el Estadio Miejski ŁKS de la ciudad de Łódź, el conjunto dirigido por Carlos Paniagua derrotó 4-3 en la definición desde el punto penal a su similar de Italia, tras igualar 1-1 en los 120 minutos de juego, quedándose con el tercer puesto y la medalla de bronce en la cita orbital.
El resultado ratifica el crecimiento sostenido del fútbol femenino colombiano en las categorías de formación y consolida al estratega Carlos Paniagua como uno de los técnicos más laureados de la disciplina en el país.
Reacción táctica y definición desde los doce pasos
El trámite del compromiso exigió el máximo nivel de resiliencia táctica y física por parte de la ‘Tricolor’. En la primera mitad, Italia se puso en ventaja a través de la atacante Giada Pellegrino, quien capitalizó una de las opciones claras del cuadro ‘Azzurro’. Para el complemento, la replanificación en el camerino surtió efecto.
Colombia adelantó líneas, ejerció una presión asfixiante en campo rival y encontró el premio al minuto 61, cuando la lateral Sintia Cabezas sacó un potente remate esquinado desde la banda derecha para sellar el 1-1.
Tras sostener la paridad en el tiempo reglamentario y los dos tiempos suplementarios, la guardameta y las ejecutantes colombianas mostraron jerarquía en la tanda de penales, imponiéndose 4-3 para asegurar el cupo en el podio mundialista.
Un hito para el fútbol femenino nacional
Este histórico tercer lugar en Łódź se suma a los hitos alcanzados por los procesos juveniles femeninos de la Federación Colombiana de Fútbol, demostrando la vigencia y efectividad del biotipo y el talento de las futbolistas del país en el escenario internacional.