El corredor turístico, ecológico y rural más importante de la capital tolimense cuenta desde ahora con un riguroso dispositivo de seguridad.
La Alcaldía de Ibagué anunció el despliegue de una ofensiva institucional que incluye patrullajes conjuntos y permanentes entre el Ejército Nacional y unidades de inteligencia de la Policía, con el objetivo de cerrarle el paso a la delincuencia y garantizar el orden público en el Cañón del Combeima.
Esta estrategia militar y policial busca proteger tanto la economía de los comerciantes de la zona como la integridad de los miles de deportistas, locales y extranjeros que visitan este ecosistema durante toda la semana
La intervención no se limitará a los puestos de control tradicionales. Tropas debidamente equipadas realizarán recorridos tácticos constantes de día y noche en las diferentes veredas y tramos viales del cañón.
Agentes encubiertos y de investigación criminal adelantarán labores de seguimiento y recolección de información para desmantelar posibles redes delictivas. Custodiarán los senderos ecológicos, rutas de alta montaña y accesos hacia el Parque Nacional Natural Los Nevados, áreas de difícil acceso para los vehículos motorizados.
Protección a residentes y dinamización del turismo
Con este despliegue, las autoridades locales buscan consolidar un entorno de confianza que permita a los ciudadanos disfrutar de los atractivos gastronómicos, hoteleros y paisajísticos sin temor a hechos delictivos. “El objetivo primordial es proteger a las familias que viven en este sector y ofrecer una tranquilidad absoluta a todos los turistas que llegan a disfrutar de este destino de naturaleza”, aseguró el secretario de Gobierno de Ibagué, Francisco Espín.
La Administración Municipal ratificó que estos operativos especiales se mantendrán de manera indefinida en los puntos críticos de la zona rural, complementándose con los controles de antecedentes viales que ya se ejecutan en los accesos de la región.