La Corte Suprema de Justicia dejó en firme el llamado a juicio contra el exsenador Arturo Char por los delitos de concierto para delinquir agravado y corrupción al sufragante, dentro del proceso por el escándalo de compra de votos que llevó a la condena de la exsenadora Aída Merlano.
El alto tribunal negó el recurso de reposición presentado por la defensa de Char contra la decisión adoptada en diciembre del año pasado, por lo que el proceso continuará en etapa de juzgamiento.
La investigación sostiene que el excongresista habría participado en la estructura política que, según la Fiscalía, operó un entramado de compra de votos durante las elecciones legislativas de 2018.
De acuerdo con el expediente, Arturo Char fue quien le ofreció a Lilibeth Llinás aspirar a la Cámara de Representantes por Cambio Radical, convirtiéndose en la fórmula política de Aída Merlano. La exsenadora aseguró que ese acuerdo se concretó en octubre de 2017, durante una reunión realizada en la residencia de Char, con la presencia del empresario Julio Gerlein y de Faisal Cure.
Además, la Corte ha señalado que existe evidencia sobre la presencia de Arturo Char en la denominada “Casa Blanca”, sede de la campaña de Merlano y Llinás. El propio exsenador reconoció haber estado allí, aunque negó que el encuentro estuviera relacionado con la coordinación de una estrategia de compra de votos. Sin embargo, varios testigos ubicaron a Char en ese lugar durante el desarrollo de la campaña.
Arturo Char fue capturado en septiembre de 2023 en Barranquilla y posteriormente recluido en la cárcel La Picota, en Bogotá. Después fue trasladado a un centro de reclusión militar en Santa Marta. Aunque en dos oportunidades solicitó recuperar la libertad o acceder a detención domiciliaria, la Corte Suprema rechazó ambas peticiones. Finalmente, el 9 de enero de 2024 quedó en libertad por vencimiento de términos, mientras el proceso continuó su curso.
La decisión judicial coincide con el fortalecimiento de la influencia de la Casa Char en el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. En las últimas semanas, el mandatario designó a la exgobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, como ministra de Transporte, y al exsenador Mauricio Gómez Amín al frente del Ministerio de Comercio, dos nombramientos que consolidan la presencia del poderoso grupo político barranquillero en el nuevo gabinete.
La cercanía entre el nuevo gobierno y el clan Char contrasta con la promesa de campaña de Abelardo de la Espriella de gobernar con “los nunca”. Pese a ese discurso, uno de los grupos políticos tradicionales más influyentes del Caribe terminó ocupando espacios estratégicos en el Ejecutivo, mientras uno de sus principales dirigentes enfrenta un juicio por uno de los mayores escándalos de corrupción electoral del país.