La justicia dio un golpe a la estructura logística del Estado Mayor Central en el Cauca, judicializando a tres personas señaladas de orquestar un ataque con un dron kamikaze contra instalaciones militares en abril de 2026.
La Fiscalía General de la Nación logró la judicialización de tres presuntos integrantes del frente Carlos Patiño, una de las estructuras armadas del Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC, acusados de perpetrar un atentado terrorista con un dron acondicionado con explosivos contra el cantón militar José Hilario López, en Popayán (Cauca).
El ataque, ocurrido el pasado 25 de abril, fue neutralizado a tiempo por uniformados del Ejército Nacional, evitando lo que podría haber sido una tragedia de mayores proporciones en la capital caucana. Sin embargo, la investigación de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales no se detuvo, logando desarticular la célula logística detrás del hecho.
Los roles en la estructura criminal
Durante la audiencia de legalización de capturas e imputación de cargos ante un juez de control de garantías, la Fiscalía detalló la presunta participación de cada uno de los detenidos, revelando una operación meticulosamente planificada:
- Leonardo García Ramírez, alias “Toche”: Señalado como miembro de la comisión clandestina Jenny Lara. La investigación lo vincula como el cerebro logístico del ataque: presuntamente arrendó el inmueble donde se modificó el dron, administró los recursos financieros de la operación y mantuvo la comunicación con la estructura antes y después del atentado.
- Fabián Andrés Tumbo Ulcué, alias “Michael”: Identificado como el operador táctico. Habría recibido entrenamiento específico en el manejo de drones y explosivos. Fue capturado en la zona rural de Popayán mientras transportaba dos granadas de uso privativo de las Fuerzas Militares, panfletos del EMC y cuatro licencias de conducción falsas.
- Yeli Marcela Usnas Campo: Capturada en el mismo operativo, tras hallarse en su poder un detonador eléctrico destinado a la activación de artefactos explosivos improvisados (IED) en un inmueble de la zona.
Cargos y medida de aseguramiento
Ante la solidez de las pruebas presentadas por el ente acusador, a los tres procesados se les imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado, terrorismo, y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido o explosivos.
Los investigados se declararon no culpables de los cargos. No obstante, el juez de control de garantías consideró que existen suficientes elementos probatorios y que se cumplen los requisitos de ley, por lo que les impuso medida de aseguramiento intramural (prisión preventiva) mientras avanza el proceso penal.
El contexto de la amenaza con drones en el Cauca
Este caso pone de relieve una tendencia alarmante en el conflicto armado contemporáneo en el suroccidente del país. Grupos como el frente Carlos Patiño han incrementado el uso de drones comerciales modificados (conocidos como kamikaze) como arma de guerra, buscando vulnerar la infraestructura de la Fuerza Pública.
La captura de esta célula no solo representa un éxito operativo para la Fiscalía y el Ejército, sino que evidencia la importancia de la inteligencia financiera y policial para desmantelar las redes de apoyo que hacen posibles estos ataques en zonas urbanas y rurales del Cauca.
