El presidente electo no logró que su candidato, Alfredo Deluque, se quedara con la Presidencia del Senado. Honorio Henríquez, del Centro Democrático, se impuso tras una votación que evidenció las fracturas de la futura coalición de gobierno.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, sufrió este domingo su primera derrota política antes de asumir el poder. El Senado eligió como presidente al congresista del Centro Democrático, Honorio Henríquez, quien derrotó a Alfredo Deluque, el candidato respaldado por el mandatario entrante.
Aunque Deluque llegaba con el apoyo público de partidos como el Liberal, Conservador, La U, Cambio Radical, Salvación Nacional, la coalición Verde-AICO, ASI y Mira, los votos en el recinto no reflejaron esos respaldos y terminaron favoreciendo al candidato uribista.
La elección dejó en evidencia las dificultades que enfrenta De la Espriella para consolidar una mayoría en el Congreso. También marcó un acercamiento coyuntural entre el Centro Democrático y el Pacto Histórico, dos fuerzas políticas enfrentadas durante los últimos años, pero que coincidieron en respaldar a Henríquez.
Desde el Pacto Histórico, el representante Gabriel Becerra aseguró que el resultado representa un rechazo a la relación que el presidente electo ha mantenido con el Congreso. “Lo que ha sido derrotado ha sido esa actitud extremista de Abelardo de la Espriella y de su equipo político”, afirmó tras la votación.
La derrota abre un nuevo escenario para el Gobierno entrante. De la Espriella deberá decidir si busca recomponer las relaciones con las bancadas para garantizar gobernabilidad o si mantiene el tono crítico que ha caracterizado su relación con el Legislativo durante la transición.
La elección de la nueva mesa directiva del Senado se convierte así en el primer revés político del presidente electo y anticipa un Congreso con mayor independencia frente al Ejecutivo desde el inicio del nuevo cuatrienio.