Un contundente operativo interinstitucional le devolvió la tranquilidad a los habitantes del barrio Metaima y sus sectores circundantes.
Atendiendo las constantes denuncias de la comunidad, la Alcaldía de Ibagué lideró una ofensiva civil y policial para desmantelar tres cambuches ilegales que se habían instalado de manera irregular debajo de la estructura metálica que conecta este sector con el barrio Santa Helena.
El paso peatonal y vehicular por este puente se había transformado en un dolor de cabeza para estudiantes y residentes, debido a los problemas de convivencia derivados de esta ocupación.
Foco de delincuencia, basura y escombros
De acuerdo con los reportes entregados por los líderes comunitarios a las autoridades, las estructuras artesanales levantadas con plásticos y maderas no solo alteraban el espacio público, sino que se habían convertido en un peligroso foco de inseguridad, ideal para el ocultamiento de personas sospechosas y el consumo de sustancias estupefacientes.
Durante el desarrollo de la diligencia, las cuadrillas operativas evidenciaron una preocupante acumulación de residuos sólidos, colchones en mal estado, basura y escombros que obstruían los canales de la zona baja del puente.
“Seguimos atendiendo los puntos críticos de la ciudad donde la comunidad nos reporta situaciones que afectan la convivencia y la seguridad. Con estas intervenciones buscamos recuperar espacios para los ciudadanos”, puntualizó Sergio Saavedra, director de Seguridad de Ibagué.
Para garantizar la efectividad del desmonte y restablecer el orden socioambiental en este punto crítico, se desplegó un equipo conformado por:
- Gestores de Convivencia de la Secretaría de Gobierno.
- Unidades del cuadrante de la Policía Metropolitana de Ibagué (METIB).
- Operarios y maquinaria de la empresa de aseo Interaseo, encargados de la recolección final del mugre y la desinfección del área.
La Administración Municipal reiteró de manera perentoria el llamado a toda la ciudadanía de la comuna 4 y demás sectores de la capital musical para que denuncien de forma oportuna la creación de estas ocupaciones irregulares en zonas verdes, parques o estructuras viales, con el fin de evitar que los delincuentes se apropien de los entornos comunitarios.