Un hombre de 36 años procedente de Bogotá falleció tras contraer el virus en el municipio de Cunday. El departamento ya acumula 156 casos confirmados en medio del brote que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
El departamento del Tolima continúa enfrentando el impacto del brote de fiebre amarilla, luego de que las autoridades confirmaran una nueva víctima mortal asociada al virus, elevando a 63 el número de fallecidos y a 156 los casos confirmados en el territorio.
El más reciente caso corresponde a un hombre de 36 años, procedente de la ciudad de Bogotá, quien llegó al municipio de Cunday para visitar a sus familiares y realizar algunos trabajos de adecuación. Durante su estancia en la zona habría contraído la enfermedad, que posteriormente le causó la muerte.
La secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, confirmó el fallecimiento y reiteró el llamado a la prevención, especialmente para las personas que ingresan al departamento desde otras regiones del país.
Según explicó la funcionaria, el caso fue identificado recientemente dentro del seguimiento epidemiológico que adelantan las autoridades sanitarias para contener la propagación del virus.
“El último caso de fiebre amarilla lo tuvimos el día de ayer. Un paciente procedente de Bogotá que llega a Cunday a visitar a sus padres y termina adquiriendo la enfermedad”, indicó Rengifo, quien advirtió que el virus continúa circulando en diferentes zonas del departamento.
Vigilancia epidemiológica y atención hospitalaria
Frente al aumento de casos, la Secretaría de Salud mantiene vigilancia epidemiológica permanente y ha fortalecido la capacidad de atención en la red hospitalaria para responder a los pacientes que presentan complicaciones.
El Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué continúa funcionando como el centro de referencia para la atención de los casos más graves, mientras que hospitales de primer y segundo nivel en diferentes municipios han reforzado su capacidad diagnóstica para detectar oportunamente la enfermedad.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, los equipos médicos realizan seguimiento permanente a los pacientes para garantizar que quienes presenten síntomas graves puedan ser remitidos oportunamente a centros especializados.
“Seguimos haciendo seguimiento al manejo clínico y a que el paciente llegue oportunamente para ser remitido cuando sea necesario”, explicó la secretaria.
Autoridades alertan sobre los riesgos de la automedicación
Uno de los factores que preocupa a las autoridades sanitarias es la automedicación, una práctica que podría retrasar el diagnóstico oportuno de la fiebre amarilla y aumentar el riesgo de complicaciones.
Según advirtió Rengifo, muchos pacientes inicialmente acuden a farmacias en lugar de consultar a un médico, donde reciben combinaciones de medicamentos que pueden ocultar los síntomas iniciales de la enfermedad.
“Nos ponen el famoso ‘matrimonio’, diclofenaco con corticoide, que lo único que hace es enmascarar los síntomas y cuando el paciente consulta ya puede ser demasiado tarde”, explicó la funcionaria.
Ante la presencia de síntomas como fiebre alta, dolor intenso de cabeza, malestar general o debilidad, las autoridades recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud y evitar automedicarse, con el fin de recibir diagnóstico y tratamiento oportuno.
Mientras tanto, el Tolima continúa siendo uno de los departamentos con mayor afectación por fiebre amarilla en el país, situación que mantiene activas las estrategias de vigilancia, prevención y atención médica en el territorio.