Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario contra Víctor Alfonso Muñoz Jaramillo, señalado como presunto cabecilla de una estructura delincuencial dedicada al tráfico local de estupefacientes en diferentes sectores de Ibagué, Tolima.
La decisión judicial se tomó tras la solicitud presentada por la Fiscalía, que lo investiga por los delitos de concierto para delinquir agravado y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Durante las audiencias preliminares, el procesado no aceptó los cargos imputados por el ente acusador.
De acuerdo con las investigaciones, Muñoz Jaramillo habría tenido un rol clave dentro del grupo delincuencial conocido como “Los 4 Vientos”, organización señalada de coordinar la distribución de sustancias ilícitas como bazuco y cocaína en varios barrios de la capital tolimense.
Las autoridades indicaron que la red criminal tenía presencia en sectores como Cerro Gordo, Baltazar, Libertador, La Plaza 21 y el sector conocido como las Escaleras de la 11, puntos estratégicos donde presuntamente se realizaba la venta de estupefacientes a través de redes de microtráfico.
La captura se materializó durante una diligencia de registro y allanamiento en una vivienda del barrio Baltazar, en Ibagué, procedimiento en el que uniformados de la Policía Nacional hicieron efectiva la orden judicial contra el señalado cabecilla.
Las investigaciones también indican que el hombre estaría vinculado con al menos 35 eventos delictivos relacionados con la comercialización de estupefacientes, lo que lo posicionaría como una de las piezas clave dentro de esta red dedicada al narcomenudeo en la ciudad.
Según los investigadores, este tipo de organizaciones suelen operar mediante estructuras jerarquizadas que controlan puntos específicos de expendio, utilizando campaneros, distribuidores y redes de venta al menudeo para mantener el flujo constante de droga en sectores urbanos.
El grupo delincuencial “Los 4 Vientos” ya había sido objeto de operativos por parte de las autoridades en 2025, cuando varios de sus presuntos integrantes fueron judicializados durante acciones dirigidas a frenar la comercialización de drogas en el centro de la ciudad.
Con esta nueva captura, las autoridades buscan debilitar las redes de microtráfico que operan en barrios de la capital tolimense, una problemática que continúa siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad urbana.
El capturado permanecerá privado de la libertad mientras avanza el proceso judicial en su contra.