Un nuevo y delicado frente judicial se abre contra Daniel Garcés Carabalí, exembajador de Colombia en Ghana, luego de que la Fiscalía radicara formalmente el escrito de acusación en su contra por una serie de hechos que incluyen violencia intrafamiliar, violencia sexual, fraude procesal y un complejo conflicto por la custodia de sus hijos.
Según la investigación, durante cerca de diez años de convivencia, entre 2011 y 2021, el exdiplomático habría sometido a su entonces pareja sentimental a maltratos físicos, psicológicos, económicos y sexuales. El expediente señala que, incluso después de la separación, las presuntas agresiones y presiones no habrían cesado.
Uno de los puntos más sensibles del caso gira en torno a los hijos de la pareja. La Fiscalía sostiene que, tras la ruptura y cuando la mujer inició una nueva relación, Garcés Carabalí habría recurrido a testimonios y pruebas cuestionadas para adelantar procesos ante autoridades de familia en Bogotá, con el objetivo de quedarse con la custodia. Estas acciones, según el ente acusador, habrían impedido que la madre pudiera ver a los menores y ejercer plenamente sus derechos.
El proceso también advierte que, aprovechando su cargo diplomático, el exembajador habría trasladado a los niños a Ghana, manteniéndolos lejos de su madre durante un periodo prolongado, lo que agravó el conflicto familiar.
La audiencia en la que se formalizará la acusación será programada en los próximos días por la Judicatura. Mientras tanto, el caso ya genera un amplio debate público y vuelve a poner sobre la mesa temas sensibles como la protección de las víctimas, el uso de estrategias judiciales en disputas familiares y los límites del poder cuando se cruza con la vida privada.