Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebraba que la operación militar en Venezuela no dejó bajas en las filas de su ejército tras la captura de Nicolás Maduro, en Colombia una familia enfrenta una tragedia silenciosa. Yohana Rodríguez, una mujer cartagenera, murió durante los bombardeos realizados por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano.
En medio del llanto y la impotencia, sus familiares en el departamento de Bolívar intentan asimilar la pérdida. Para ellos, no hay justificación ni consuelo posible frente a la muerte de una mujer a la que describen como trabajadora, noble y luchadora.
En entrevista con el medio de comunicación El Universal de Cartagena, una familiar de Rodríguez dijo que “Yohana era una mujer buena, alegre y dedicada a su familia. Viajaba constantemente entre Caracas y Colombia. Aunque nació aquí, desde hace años se estableció en Venezuela buscando mejores oportunidades”.
Según su testimonio, Yohana residía en una casa grande ubicada dentro de una finca en el municipio de El Hatillo, estado Miranda. En el predio había antenas de televisión y telecomunicaciones que habrían sido uno de los primeros objetivos de los ataques aéreos por parte de los bombarderos de Estados Unidos.
“Era cerca de la una de la madrugada cuando escuchó la primera explosión. Ella dormía junto a su hija Ana Corina, de 22 años. Salieron al patio por el susto y en ese momento un misil las alcanzó”, contó la familiar.
Yohana murió en el lugar. Su hija sobrevivió y fue trasladada a un centro asistencial, donde permanece fuera de peligro. La familia asegura que en ese mismo sector se registraron otras muertes, aunque, según afirman, no todas han sido reportadas oficialmente.
Según información del Gobierno Trump, no hubo bajas estadounidenses en la invasión militar pero en ruedas de prensa, nunca hablaron de las bajas militares venezolanas, ni mucho menos de las bajas civiles inocentes como la de la colombiana Rodriguez.
“Sabían dónde estaba Maduro. No entendemos por qué bombardearon zonas habitadas por civiles mientras dormían. Esto no tiene justificación. Son personas inocentes las que murieron”, señaló otro allegado, quien sostuvo que el número de víctimas sería superior al reportado.
A la tragedia se suma la imposibilidad de despedirse. El cuerpo de Yohana no podrá ser repatriado debido a que se trata de una muerte ocurrida en medio de un conflicto armado.
“Nos tocará ver su sepelio por una transmisión en vivo. Sus dos hijos, uno en España y otro en Cali, no podrán viajar a Venezuela porque no hay acceso al país en este momento”, explicó la familia al reconocido medio de Cartagena.