En un hecho que marca otro golpe a las estructuras ilegales en el país, dos integrantes del Clan del Golfo decidieron entregarse de manera voluntaria al Ejército Nacional en el Tolima, buscando dejar atrás la vida criminal y acogerse al programa de sometimiento a la justicia del Gobierno nacional.
La presión constante de las operaciones militares en Risaralda, sumada a campañas como “Yo no pago, yo denuncio”, habría motivado esta decisión. Según el Gaula Militar Tolima, unidad adscrita a la Sexta Brigada, la presencia de la Fuerza Pública ha sido determinante para debilitar al grupo armado y abrir caminos hacia la legalidad.
Ambos hombres manifestaron su deseo de reintegrarse a la vida civil y construir un futuro en paz junto a sus familias. Este acto voluntario no solo representa una salida digna para ellos, sino también un avance en la estrategia de desarticulación del Clan del Golfo en el occidente del país.
El Ejército reiteró su invitación a quienes aún forman parte de organizaciones ilegales para que se acojan a este programa, resaltando que las líneas 107 y 147 siguen habilitadas para denuncias anónimas que ayuden a salvar vidas y fortalecer la seguridad en la región.