Carlos René Montoya había asumido el cargo el lunes y este jueves el presidente le pidió la renuncia. La decisión se produjo un día después de una accidentada presentación ante la Comisión Séptima del Senado, donde reconoció que apenas estaba conociendo el funcionamiento de la entidad.
Carlos René Montoya Muñoz duró tres días al frente de Colpensiones.
El presidente Abelardo De la Espriella le pidió este jueves su renuncia, un día después de que el funcionario compareciera ante la Comisión Séptima del Senado para explicar el presupuesto, el funcionamiento de la entidad y los retos del sistema pensional.
Montoya había llegado al cargo el 21 de septiembre. La Junta Directiva de Colpensiones lo había elegido apenas unos días antes, destacando su experiencia de más de dos décadas en los sectores público y privado y su formación como abogado y especialista en varias áreas del derecho.
Pero su primera prueba pública al frente de la entidad terminó convirtiéndose en el motivo de su salida.
Durante la sesión en el Congreso, Montoya reconoció que llevaba apenas dos días en el cargo y que todavía estaba conociendo la entidad. Ante algunas preguntas de los senadores, incluso intentó delegar las respuestas en su asesora de planeación, Sandra Camargo, aunque la Comisión aclaró que para permitir su intervención debía modificar las condiciones de la sesión.
“Administrativamente, Colpensiones lo estoy entendiendo. Sería irresponsable decir que conozco la entidad profundamente”, dijo Montoya ante los congresistas.
En otro momento resumió su situación con una frase que terminó marcando su breve paso por la entidad: “Es mi segundo día de trabajo, me tiraron a los toros”.
Del nombramiento a la salida en 72 horas
La decisión de De la Espriella se conoció apenas un día después de esa presentación.
En el comunicado, la Presidencia evitó calificar directamente la actuación de Montoya y justificó su salida en las dificultades que tuvo para responder sobre asuntos relacionados con el presupuesto, el funcionamiento de Colpensiones y los retos del sistema pensional.
El Gobierno también reconoció su trayectoria profesional, pero sostuvo que dirigir una entidad que administra los recursos pensionales de millones de colombianos requiere conocimiento integral, rigor técnico y capacidad para responder desde el comienzo.
El mensaje del presidente fue más amplio: en su Gobierno, dijo, no habrá cargos para “aprender sobre la marcha” cuando estén en juego asuntos esenciales para los ciudadanos.
La frase funciona además como una advertencia para el resto de funcionarios de la administración.
Una entidad que no admite curva de aprendizaje
El episodio deja una pregunta política sobre el proceso de selección de Montoya.
Si el funcionario apenas llevaba dos días en Colpensiones, la citación al Senado no era inesperada: la Comisión Séptima tenía previsto conocer de primera mano el presupuesto y las perspectivas de una entidad que administra el régimen público de pensiones.
De hecho, después de la accidentada sesión, los senadores habían planteado darle más tiempo para preparar sus respuestas. La Comisión tenía previsto volver a escucharlo la próxima semana. Esa posibilidad quedó descartada con la solicitud de renuncia.
El desenlace deja además una paradoja: el Gobierno que acaba de anunciar que sus funcionarios deben llegar preparados desde el primer día terminó retirando a uno de sus recién nombrados después de su primera aparición pública ante el Congreso.
Ahora el Ejecutivo deberá escoger rápidamente a un reemplazo para una entidad que está en medio de la implementación del nuevo sistema pensional y que administra los recursos y las pensiones de millones de colombianos.
Por ahora, Montoya se va tres días después de llegar. Y su salida deja abierta otra discusión: qué criterios está utilizando el Gobierno de De la Espriella para escoger a quienes ocupan los cargos que considera estratégicos.