Roy Barreras confirmó que, si no logra avanzar a segunda vuelta, terminará respaldando al candidato del progresismo. Sin embargo, dejó claro que ese eventual apoyo no sería un cheque en blanco y lanzó varias críticas directas a la campaña de Iván Cepeda y al rumbo que ha tomado el petrismo.
En una rueda de prensa, el candidato del Frente por la Vida aseguró que “acompañará al progresismo”, aunque condicionó esa adhesión a que el Pacto Histórico “se abra al diálogo”. Barreras cuestionó lo que calificó como un proyecto político “cerrado, sectario y excluyente”, y advirtió que todavía persisten dudas frente a temas sensibles como la idea de una constituyente, la política de paz total y las tensiones del Gobierno con el Banco de la República.
“¿Cómo adherir a un proyecto político cerrado, sectario y excluyente que no despeja claramente las preocupaciones frente a los abusos, excesos e improvisaciones?”, dijo el exembajador, quien además sostuvo que la campaña de Cepeda “no dialoga”.
El mensaje de Barreras parece dirigido a un electorado que sigue sin decidir su voto. Según análisis de microdatos electorales, ese segmento representa cerca del 28 % de quienes participarían en primera vuelta y está compuesto, en buena parte, por jóvenes y mujeres ubicados en el centro del país.
Aunque durante semanas se especuló con la posibilidad de que declinara su candidatura para sumarse al petrismo —como ya lo hizo el exgobernador Carlos Caicedo—, Barreras insiste en mantenerse en la contienda, pese a que las encuestas lo ubican sin margen competitivo.
Hace algunas semanas, en entrevista con Noticias Caracol, aseguró que el mandatario incluso “prohibió votar” por él en la consulta interpartidista. Según su lectura, eso terminó fortaleciendo a la derecha y facilitó el crecimiento de la candidatura de Paloma Valencia.
Ahora, Barreras insiste en la misma tesis: si la derecha termina llegando a la Casa de Nariño, la responsabilidad recaerá sobre la izquierda y sobre un petrismo que, según él, se encerró en torno a una sola figura.