La tranquilidad volvió a romperse en el barrio San Isidro luego de que equipos de Gestión del Riesgo identificaran una extensa grieta en la zona montañosa que domina al sector, aumentando significativamente la posibilidad de un nuevo deslizamiento sobre las viviendas cercanas.
El director de Gestión del Riesgo Municipal, Félix Salgado, confirmó que desde ayer los especialistas realizan monitoreo permanente con apoyo de drones y personal técnico.
“El sobrevuelo permitió observar una fisura en la parte alta. Los técnicos verifican su evolución y el comportamiento del suelo”, señaló.
Ante el riesgo inminente, varias familias fueron evacuadas preventivamente y reubicadas de manera temporal con la ayuda de la comunidad. La situación se complica por la inestabilidad del terreno, compuesto por suelos arenosos y frágiles que ceden con facilidad, incluso con lluvias leves.
Las autoridades anunciaron que continuarán el seguimiento minuto a minuto y realizarán nuevos estudios para determinar las acciones a corto plazo. Mientras tanto, pidieron a los habitantes mantenerse atentos, reportar cualquier cambio y seguir estrictamente las recomendaciones de los organismos de emergencia.