Más de 30 juristas, académicos y constitucionalistas encendieron el debate sobre la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella al advertir que su ciudadanía estadounidense podría generar una eventual incompatibilidad para ejercer la Presidencia de la República.
A través de un comunicado, figuras como Stella Conto Díaz, Álvaro Echeverri, Ramiro Bejarano, Leopoldo Múnera y Rodrigo Uprimny señalaron que la condición de ciudadano de Estados Unidos implica compromisos y obligaciones frente a otro Estado, situación que, a su juicio, podría generar conflictos de lealtad nacional.
La discusión no gira alrededor de la doble o triple nacionalidad. De la Espriella posee nacionalidad colombiana, italiana y estadounidense, y la Constitución colombiana no prohíbe que una persona con varias ciudadanías aspire a la Presidencia. El único requisito es ser colombiano por nacimiento.
Sin embargo, los firmantes del documento ponen el foco en la ciudadanía estadounidense que el candidato obtuvo en febrero de 2023 tras completar el proceso de naturalización en ese país.
Según explican, para convertirse en ciudadano estadounidense es obligatorio prestar un juramento en el que se promete lealtad a Estados Unidos y se renuncia formalmente a cualquier fidelidad previa hacia otros Estados o soberanías.
Para los juristas, ese compromiso podría entrar en tensión con las responsabilidades que tendría un presidente de Colombia, especialmente en asuntos relacionados con la defensa de la soberanía nacional y la conducción de las relaciones internacionales.
El debate cobra especial relevancia porque De la Espriella ha construido buena parte de su campaña alrededor de un discurso nacionalista. Conceptos como la defensa de la patria, el uso de símbolos nacionales y mensajes centrados en la identidad colombiana han sido protagonistas de su estrategia política.
Precisamente, en los últimos días un tribunal ordenó retirar de su campaña elementos como la bandera de Colombia, el escudo nacional y algunas referencias asociadas a la palabra “patria”, mientras estudia una tutela relacionada con el uso de símbolos patrios en actividades proselitistas.