La transformación del alumbrado público en la capital tolimense sigue ganando terreno, esta vez llegando a los puntos más alejados de la zona rural.
Los habitantes del corregimiento Uno, específicamente en los sectores de Dantas y Laureles, le dijeron adiós a las antiguas luces amarillas de sodio para dar la bienvenida a la moderna tecnología LED.
Lo que inicialmente fue una solicitud de la comunidad para reparar unas bombillas fundidas, terminó en un proyecto integral de renovación por directriz de la alcaldesa Johana Aranda. En total, el personal operativo de Infibagué está instalando cerca de 100 luminarias blancas, lo que representa un cambio radical en la visibilidad nocturna del sector.
Carlos Machado, presidente de la Junta de Acción Comunal de Dantas, celebró la noticia:
“Esto comenzó como una solicitud de cambio de unas luminarias apagadas, pero el gerente de Infibagué, Edilberto Pava, nos sorprendió con la modernización total. Esta luz blanca nos trae más seguridad, desarrollo y confianza”.
Además del cambio de tecnología, las cuadrillas de Infibagué adelantan labores de poda y despeje de farolas, evitando que las ramas de los árboles obstruyan la iluminación y garantizando que el sistema funcione a su máxima capacidad.
Con esta intervención, Dantas y Laureles se suman a otros corregimientos ya modernizados como El Salado, San Juan de la China y Gamboa, consolidando la meta de una Ibagué 100% iluminada con tecnología eficiente.