El agua que llega a los hogares ibaguereños desde la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, IBAL, es completamente tratada y apta para el consumo humano. Sin embargo, su calidad puede verse afectada si los tanques de almacenamiento en las viviendas no se lavan periódicamente.
Por eso, el IBAL hace un llamado a la comunidad para realizar esta limpieza al menos cada seis meses, una medida clave para conservar la pureza del agua y evitar problemas de salud.
“Este proceso ayuda a garantizar la continuidad del servicio en momentos de contingencia y evita que se acumulen residuos o bacterias que puedan alterar la potabilidad del agua”, explicó Andrés Waltero, líder de Potabilización del IBAL.
El funcionario recomendó no usar jabones, detergentes ni otros productos químicos durante la limpieza, ya que pueden reaccionar con el cloro y generar sustancias nocivas. En su lugar, se debe emplear agua potable, esponja abrasiva y una solución de hipoclorito de sodio o cloro.
Waltero también aconsejó planificar el lavado con responsabilidad: “Días antes, cierre la llave de entrada para dejar que el tanque se vacíe de forma natural y aproveche el agua almacenada en otras labores domésticas”.
Finalmente, el IBAL recordó extremar precauciones si el tanque está ubicado en zonas elevadas y realizar la desinfección final con una solución de límpido aplicada con atomizador.
Con estas sencillas acciones, los usuarios pueden mantener la calidad del agua y contribuir al uso eficiente del recurso, asegurando bienestar y salud para toda la familia.