Washington mantuvo por segundo año consecutivo a Colombia entre los países que, según su evaluación, no cumplieron suficientemente sus compromisos contra el narcotráfico. La decisión evalúa principalmente los últimos 12 meses, pero deja una puerta abierta al nuevo Gobierno.
Colombia seguirá descertificada por Estados Unidos en materia de lucha contra las drogas.
La decisión fue anunciada por el Gobierno de Donald Trump y mantiene el mismo estatus que Washington le había impuesto al país en 2025. En el documento, el Departamento de Estado sostiene que Colombia “ha fallado de manera demostrable” en el cumplimiento de sus obligaciones internacionales de control de drogas.
El dato tiene una particularidad política: la evaluación corresponde al comportamiento registrado durante los últimos 12 meses, por lo que buena parte del periodo analizado corresponde al Gobierno de Gustavo Petro y no a la administración de Abelardo De la Espriella, que apenas comenzó en agosto.
Aun así, la decisión pone al nuevo Gobierno frente a una tarea concreta: demostrar durante el próximo año resultados en reducción de cultivos de coca y desmantelamiento de organizaciones dedicadas al narcotráfico. Estados Unidos dejó abierta la posibilidad de revisar la medida si Colombia muestra avances en esos frentes.
Trump responsabiliza a Petro y mira hacia De la Espriella
Trump atribuyó públicamente la situación a las políticas del Gobierno Petro y cuestionó sus resultados en materia antidrogas.
Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense destacó la elección de De la Espriella y su promesa de endurecer la lucha contra los cultivos de coca y la producción de cocaína. Washington señaló que podría levantar el estatus si el nuevo Gobierno consigue avances concretos durante el próximo año.
El respaldo político de Trump, sin embargo, no se tradujo esta vez en una certificación inmediata. Colombia continúa en la lista de países que Estados Unidos considera que no cumplieron suficientemente sus compromisos antidrogas.
Es un mensaje distinto al que podría esperarse después del acercamiento entre Trump y De la Espriella: la relación política puede ser cercana, pero Washington está exigiendo resultados verificables en la política contra las drogas.
La cooperación no se corta
La descertificación tampoco significa el cierre de la cooperación entre ambos países.
Estados Unidos decidió mantener asistencia a Colombia al considerar que el apoyo continúa siendo de interés para su propia seguridad. Colombia permanece, además, dentro de los países que recibirán asistencia provisional pese a la decisión.
La medida también contrasta con la decisión de Washington de retirar a Venezuela de la lista de países descertificados, después de señalar avances bajo la administración interina de Delcy Rodríguez.
El escenario deja así una especie de cuenta regresiva para el Gobierno colombiano. La administración De la Espriella recibe un país que ya llega con dos años consecutivos de descertificación, pero también con una administración estadounidense que públicamente dice estar dispuesta a revisar esa decisión si observa resultados.
El reto, por ahora, no es el discurso. Es mostrar qué ocurre con los cultivos de coca, la producción de cocaína y las estructuras que manejan el negocio durante el próximo año.