Por: Redacción Judicial
Ibagué, Tolima. Un nuevo y doloroso hecho de violencia contra la primera infancia mantiene en máxima alerta a las autoridades de salud y protección en el departamento. Una bebé de tan solo seis meses de edad ingresó en las últimas horas al Hospital San Rafael del municipio de El Espinal, presentando alarmantes signos que apuntan a un caso de abuso infantil en El Espinal.
Tras conocerse el primer dictamen médico, la Gobernación del Tolima y las autoridades judiciales activaron de forma inmediata los protocolos de emergencia para proteger la vida de la menor y dar con los responsables de este aberrante hecho.
Activación de rutas por caso de abuso infantil en El Espinal
De acuerdo con el parte médico oficial entregado por los profesionales del Hospital San Rafael, el estado de la menor correspondería a un cuadro de presunto maltrato físico y agresión sexual. La gravedad del diagnóstico provocó una respuesta institucional inmediata en el departamento.
Desde la Secretaría de Salud Departamental se confirmó la activación de las rutas de atención y protección integral. De igual manera, el caso ya fue puesto a disposición de las autoridades competentes para iniciar la investigación judicial.
Las principales acciones desplegadas de manera urgente contemplan:
- Atención médica especializada: Priorización de la salud y estabilización clínica de la bebé en el centro asistencial.
- Restablecimiento de derechos: Notificación inmediata al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para tomar la custodia y protección de la menor.
- Investigación penal: Coordinación con la Fiscalía General de la Nación para identificar y capturar a los agresores de manera prioritaria.
“Estos hechos violan toda condición humana, no pueden ser tolerados bajo ninguna circunstancia y deben ser atendidos con toda la contundencia institucional y judicial”, señalaron voceros de la administración departamental.
Repudio generalizado y llamado a la denuncia
El caso ha generado una profunda indignación en la sociedad tolimense, provocando un rechazo absoluto por parte del Gobierno Departamental, liderado por la gobernadora y su gabinete de salud, quienes exigieron celeridad a los entes judiciales para que el crimen no quede en la impunidad.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para que rompa el silencio y denuncie de manera oportuna cualquier sospecha de vulneración o violencia que ponga en riesgo la vida y la integridad de los niños, niñas y adolescentes en el territorio.