El departamento atraviesa una de las jornadas más complejas de la temporada. Con 39 focos activos en 18 municipios, el cielo y la tierra del Tolima se unen en una operación integral para detener el avance de las llamas.
Redacción Tolima en Grande | Miércoles, 13 de agosto de 2026
El Tolima enfrenta su prueba de fuego. Lo que comenzó como focos aislados se ha convertido en una emergencia ambiental de gran escala, con 39 incendios forestales activos distribuidos en 18 municipios del departamento. Frente a esta amenaza que pone en riesgo la biodiversidad, la economía campesina y la salud de las comunidades, las autoridades han activado una respuesta contundente que combina el poder aéreo con el esfuerzo incansable en tierra.
La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo de la Gobernación, en articulación con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD), ha logrado movilizar recursos que no solo apagan el fuego, sino que salvan ecosistemas enteros.
El cielo tolimense entra en acción
Mientras los bomberos recorren terrenos agrestes, el aire se ha convertido en el principal aliado para los puntos más críticos. Dos aeronaves AT-802 de la Policía Nacional despegaron esta jornada con una misión clara: realizar descargas de agua con retardante químico sobre los incendios que presentan mayor resistencia.
“Seguimos articulando todo el sistema para poder sobrellevar esta situación tan crítica que atraviesa nuestro departamento. El objetivo es blindar los puntos más vulnerables, especialmente en San Luis y Guamo, donde el fuego ha mostrado un comportamiento más agresivo”, explicó Ericka Lozano, secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima.
La logística humana detrás de cada descarga
Detrás de cada vuelo, hay un equipo humano que trabaja a contrarreloj en el aeropuerto Perales de Ibagué. Los bomberos aeronáuticos son los encargados de reabastecer las aeronaves, una labor que requiere precisión y velocidad.
“Estamos haciendo el servicio de retanqueo de agua para las aeronaves que están haciendo la extinción. Es bastante preocupante la cantidad de incendios que hemos tenido, pero desde acá respondemos”, señaló Wilson Guerrero, bombero aeronáutico.
Guerrero reveló un dato que demuestra la eficiencia de la operación: el equipo en tierra es capaz de abastecer cerca de 400 galones de agua en apenas un minuto y medio, garantizando que las aeronaves no pierdan ni un segundo en su regreso a la zona de combate.
El mapa de la emergencia: ¿Dónde está el fuego?
La operación aérea está concentrando sus esfuerzos en San Luis, Ortega, Guamo, Melgar, Honda, Chaparral, Carmen de Apicalá, Valle de San Juan y Piedras.
Sin embargo, la situación más delicada se vive en el municipio de Alvarado, donde la magnitud de los incendios obligó a las autoridades a declarar la Calamidad Pública, una medida que permite agilizar la contratación y el uso de recursos para enfrentar la emergencia sin trabas burocráticas. El resto de municipios afectados mantienen sus equipos terrestres desplegados en una lucha cuerpo a cuerpo contra las llamas.
Un llamado a la responsabilidad ciudadana
Aunque la articulación institucional ha permitido mitigar el avance del fuego en las zonas más críticas, la situación en el departamento permanece en alerta máxima.
