Un nuevo caso de intolerancia ciudadana y violencia contra los seres sintientes sacudió el oriente del departamento.
En una rápida respuesta de los uniformados de la Estación de Policía local, se logró la captura en flagrancia de un hombre señalado de atacar con un elemento cortopunzante a un canino en un sector residencial del municipio.
El hecho judicial se reportó a las 9:50 de la noche en las calles del barrio Villa Nelly, zona donde la comunidad alertó a las autoridades mediante llamadas a la línea del cuadrante.
Reaccionó de forma violenta tras una mordedura
Según el reporte oficial de las autoridades y los testimonios entregados por los vecinos, el hoy detenido se vio involucrado en un incidente minutos antes, cuando el perro presuntamente le propinó una mordedura en una de sus piernas.
Sin embargo, lejos de buscar asistencia médica o reportar la situación a los dueños del animal o al área de salud pública, el sujeto reaccionó de manera desproporcionada: rompió una botella de vidrio y utilizó el ‘pico’ para agredir al canino en repetidas ocasiones, causándole heridas de consideración.
La oportuna llamada de los residentes del sector permitió que las patrullas llegaran al lugar en tiempo récord. Con las características físicas y de vestimenta aportadas por los testigos, los policías interceptaron y arrestaron al agresor a pocos metros del sitio del ataque.
Judicializado por maltrato animal
El capturado fue trasladado de inmediato a la estación policial y dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación. A esta hora, el implicado afronta de manera virtual las audiencias concentradas de legalización de captura e imputación de cargos por el delito de maltrato animal, bajo el marco de la Ley 1774 de 2016 que penaliza con cárcel y multas económicas a quienes atenten contra la vida e integridad física de los animales.
Por su parte, defensores de los derechos de los animales en el Tolima rechazaron el uso de la violencia y recordaron que existen protocolos institucionales para manejar casos de ataques o mordeduras de mascotas, sin necesidad de recurrir a agresiones que constituyen un delito penal.