El Gobierno terminó las conversaciones con las disidencias de ‘Calarcá’, los Comandos de la Frontera y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada. La decisión cumple una de las principales promesas de campaña del presidente.
El presidente Abelardo de la Espriella firmó nueve resoluciones con las que puso fin a tres espacios de diálogo que habían sido abiertos durante el gobierno de Gustavo Petro en el marco de la política de ‘Paz Total’.
La decisión afecta las conversaciones con las disidencias del autodenominado Estado Mayor de los Bloques Magdalena Medio, liderado por alias ‘Calarcá’; los Comandos de la Frontera; y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, que tenían un espacio de conversación de carácter sociojurídico.
De acuerdo con el Gobierno, las tres estructuras no demostraron una verdadera voluntad de paz, razón por la cual se les retiró el reconocimiento, así como el de sus representantes y voceros. También fue separado el representante del Gobierno que participaba en cada uno de los procesos.
Uno de los procesos que quedó prácticamente paralizado fue el de las disidencias de ‘Calarcá’. Antes de finalizar el gobierno Petro, varios de sus delegados habían perdido el reconocimiento como negociadores y algunos de ellos incluso estarían muertos.
En el caso de los Comandos de la Frontera, la decisión también deja en incertidumbre proyectos que estaban en marcha en Putumayo y Nariño, entre ellos el programa RenHacemos, destinado a la sustitución de cultivos ilícitos. También queda en cuestión la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) donde habían sido concentradas 99 personas pertenecientes a esa estructura.
El espacio con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada tenía una naturaleza diferente. Se trataba de una mesa sociojurídica destinada a organizaciones criminales sin reconocimiento político.
De los diálogos a la ofensiva militar
La decisión se suma al giro que De la Espriella ha planteado en materia de seguridad desde el inicio de su Gobierno. Durante la presentación de la nueva cúpula militar, el presidente cuestionó duramente la política de seguridad de su antecesor y descartó una salida negociada con las organizaciones que considera terroristas.
“En el régimen anterior, mis compatriotas sintieron en carne propia el retroceso del Estado mientras las organizaciones terroristas avanzaron desvergonzadamente gracias a la complicidad de ese régimen”, afirmó.
El Gobierno también reportó un operativo contra una estructura de las disidencias de ‘Calarcá’ en zona rural de El Retorno, Guaviare, donde ocho integrantes habrían sido abatidos. Entre ellos estaría alias ‘Urías Perdomo’, señalado como máximo cabecilla del Bloque Jorge Suárez Briceño y hombre de confianza de ‘Calarcá’.
A esto se suma la autorización para extraditar a cinco cabecillas de organizaciones armadas. Entre ellos está Geovany Andrés Rojas, alias ‘Araña’, líder de los Comandos de la Frontera, cuya extradición había sido solicitada y aprobada desde 2025, pero permanecía aplazada por los diálogos con el Gobierno Petro.
También fueron autorizadas las extradiciones de Willington Henao, alias ‘Mocho Olmedo’; Carmen Evelio Castillo, alias ‘Muñeca’; Gabriel Yepes Mejía, alias ‘HH’; y Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’. Estos dos últimos permanecen prófugos.
Con estas decisiones, De la Espriella empieza a desmontar varios de los principales espacios de negociación heredados de la ‘Paz Total’ y marca una ruptura con la estrategia de diálogo que caracterizó al gobierno anterior.