Mientras el departamento enfrenta una emergencia histórica, con más de 27.000 hectáreas arrasadas por el fuego, la gobernadora Adriana Matiz reestructura su gabinete. La ingeniera Andrea Mayorquín asumirá la Dirección de Desarrollo Minero Energético, una decisión que responde a su perfil técnico, mientras Luis Alberto Cárdenas Ortiz tendrá la misión de enfrentar la emergencia y fortalecer la gestión del riesgo en el departamento.
En medio de una de las temporadas de incendios forestales más críticas y devastadoras de la historia reciente del departamento, la Gobernación del Tolima anunció un cambio clave en su estructura directiva. La ingeniera Andrea Mayorquín Perdomo, quien hasta ahora lideraba la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres, dejará el cargo para asumir un nuevo y estratégico reto: la Dirección de Desarrollo Minero Energético del departamento.
El movimiento se produce cuando el Tolima supera las 27.000 hectáreas afectadas por el fuego y permanece bajo declaratoria de calamidad pública. No se trata de un simple cambio de cargos, sino de una decisión técnica que refleja la necesidad de la administración de Adriana Matiz de equilibrar la atención de la emergencia con la planificación económica y extractiva a largo plazo.
La gestión de Mayorquín: entre el fuego, el agua y los volcanes
Durante su gestión al frente de la Dirección de Gestión del Riesgo, Andrea Mayorquín Perdomo tuvo que conducir la respuesta institucional ante algunas de las amenazas naturales y climáticas más complejas de la geografía tolimense.
Como ingeniera ambiental con maestría en Gestión en la Industria Extractiva, Mayorquín enfrentó retos que exigieron una capacidad de respuesta multisectorial. Entre los principales desafíos de su gestión se destacan:
La crisis climática y los incendios: coordinó la atención de hasta 31 incendios forestales simultáneos en diferentes municipios, en medio de altas temperaturas y una sequía prolongada derivada del fenómeno de El Niño, cuyos efectos sobre el departamento había advertido con antelación.
Las temporadas de lluvias: lideró la atención de emergencias por deslizamientos en corredores viales críticos, como la vía Santa Isabel–Anzoátegui, y por las afectaciones causadas por lluvias torrenciales en el sur y el norte del Tolima.
La amenaza volcánica y geológica: bajo su dirección se mantuvo el monitoreo del Nevado del Ruiz y se reactivaron los protocolos de prevención frente a la falla geológica de Ibagué y el volcán Cerro Machín, teniendo presente que el Tolima es un territorio de alta vulnerabilidad sísmica y volcánica.
Su enfoque estuvo marcado por la anticipación y la articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). En varias ocasiones solicitó un mayor respaldo financiero y técnico del Gobierno nacional para un departamento que, por su topografía, es especialmente propenso a los desastres.
Un movimiento lógico: de atender incendios a orientar el desarrollo minero
Aunque el cambio de despacho ocurre en medio de la emergencia por los incendios, el perfil profesional de Mayorquín Perdomo indica que su traslado a la Dirección de Desarrollo Minero Energético guarda una alta coherencia técnica.
El Tolima es uno de los epicentros del debate nacional sobre la minería legal, la transición energética y la explotación de recursos en páramos y zonas de reserva forestal. Contar con una ingeniera ambiental especializada en la industria extractiva al frente de esta dependencia le permite a la Gobernación abordar los conflictos mineroambientales —como los históricos desacuerdos en el norte del Tolima y la minería de oro en el sur— desde una visión que equilibre el desarrollo económico con la sostenibilidad ambiental.
Mayorquín llega a esta nueva dependencia con la misión de formalizar la pequeña minería, atraer inversión responsable y estructurar proyectos energéticos que no comprometan las cuencas hidrográficas del departamento.
El desafío de Luis Alberto Cárdenas Ortiz
Quien asume la compleja responsabilidad de dirigir la Gestión del Riesgo es Luis Alberto Cárdenas Ortiz, un funcionario con trayectoria en la administración pública tolimense.
Administrador de empresas, con tres especializaciones y más de 20 años de experiencia en gestión pública y servicios públicos, Cárdenas Ortiz asume la dirección en uno de los momentos más críticos de la historia ambiental del Tolima. Su primera y más urgente tarea será coordinar la extinción de los más de 18 focos de calor que aún persisten en municipios como Coello, Suárez y San Luis, además de liderar la evaluación de daños, cuyas pérdidas para el sector agropecuario superan los $41.000 millones.
Cárdenas Ortiz, quien también cuenta con experiencia en minería legal y articulación institucional, deberá demostrar su capacidad operativa y política para mantener a flote el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo, mientras el departamento se prepara para una posible transición hacia una nueva temporada de lluvias asociada al fenómeno de La Niña.
El mensaje de la Gobernación
El gobierno de Adriana Magali Matiz ha señalado que estos movimientos buscan renovar las dependencias y ubicar perfiles técnicos en áreas decisivas para el futuro económico y ambiental del Tolima. Mientras Mayorquín orientará el aprovechamiento responsable de los recursos del subsuelo, Cárdenas Ortiz tendrá la misión inmediata de proteger el territorio frente a las llamas que aún lo afectan.
