Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño y los estragos que las altas temperaturas ya causaron en cultivos estratégicos como el maíz, el departamento del Tolima acelera una estrategia de cooperación internacional. El objetivo es claro: dejar atrás las soluciones temporales e implementar tecnologías de vanguardia que garanticen el acceso al agua para los productores del campo tolimense.
Este martes, la gobernadora Adriana Magali Matiz sostuvo una reunión de trabajo con representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Agencia Brasileña de Cooperación y el Instituto del Algodón de Egipto, con el fin de diseñar un plan de acción concreto frente a la crisis climática.
La experiencia de Egipto como modelo a seguir
Uno de los puntos más destacados del encuentro fue la disposición de traer al Tolima las técnicas de manejo hídrico que han permitido a Egipto prosperar en zonas desérticas.
“No podemos desaprovechar la experiencia que tiene Egipto en el manejo del agua para traerla a nuestro territorio. Hoy estamos a las puertas de un fenómeno de El Niño y ya vivimos las consecuencias con las altas temperaturas que afectaron gravemente los cultivos de maíz. La solución definitiva es garantizar el agua para nuestros agricultores en estas épocas tan difíciles”, afirmó la gobernadora Matiz durante la jornada.
Tecnología para producir más con menos agua
La cooperación no se quedará solo en el papel. Waleed Yahya, director del Instituto del Algodón de Egipto, detalló que la transferencia de conocimientos se enfocará en dos pilares fundamentales para la supervivencia del agro:
- Sistemas modernos de riego: Implementación de tecnologías como el riego por goteo, que reduce drásticamente el desperdicio de agua en comparación con los métodos tradicionales.
- Semillas resilientes: Desarrollo e introducción de variedades de cultivos genéticamente adaptadas para resistir largos periodos de escasez hídrica sin perder productividad.
“Los cambios climáticos nos obligan a hacer un manejo más eficiente de los recursos hídricos. Queremos transferir nuestra experiencia para mejorar la productividad y la calidad de vida de los agricultores”, señaló Yahya.
Un enfoque en la sostenibilidad rural
Esta iniciativa, articulada por la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del departamento, busca replicar estos proyectos piloto en diversos municipios del Tolima. La meta es fortalecer la resiliencia de las familias rurales, proteger la seguridad alimentaria de la región y consolidar un modelo de desarrollo agrícola que no dependa exclusivamente de las lluvias, sino de la innovación y la planificación.
Con estas alianzas, el Tolima da un paso firme para transformar una de sus mayores vulnerabilidades climáticas en una oportunidad de modernización del campo, asegurando que el agua sea un derecho garantizado para quienes alimentan al país.
