Bajo la cúpula del Complejo Cultural Panóptico, la alcaldesa Johana Aranda dio inicio oficial a la Cumbre Glocal de Economía Circular, un evento que pone a la “Capital Musical” en el mismo pedestal que metrópolis como París y Londres.
Por primera vez en la historia, la OCDE eligió a una ciudad intermedia para ser la sede de su Mesa de Economía Circular, un reconocimiento al potencial de la región en innovación pública y cuidado ambiental.
Durante su discurso de apertura ante delegaciones de 30 países, la mandataria ibaguereña sorprendió a los asistentes al poner al tamal tolimense como un ejemplo perfecto de economía circular.
“El tamal no posee envases secundarios y utiliza ingredientes locales, lo que reduce la huella de carbono asociada al transporte, fortaleciendo la economía y los agrosistemas”, explicó Aranda, logrando aterrizar un concepto complejo a la realidad cultural y gastronómica de los ibaguereños.
Más allá de los discursos, la Alcaldesa destacó acciones que ya se ejecutan en Ibagué para romper el modelo de “tomar, hacer y desechar”:
Vías sostenibles: El uso de llantas recicladas para la construcción de carreteras en la zona rural.
Laboratorio experimental: La puesta en marcha del primer vivero y laboratorio de economía circular en el Cañón del Combeima, ubicado en las antiguas instalaciones de una escuela local.
Reutilización: El aprovechamiento de materiales asfálticos usados para la recuperación de las calles de la ciudad.
La cumbre no solo se quedará en charlas. El momento cumbre llegará este jueves, cuando se reúna la 8ª Mesa Redonda sobre Economía Circular de la OCDE. En este espacio, expertos internacionales, académicos y gobernantes definirán políticas sobre la gestión inteligente de los recursos, con un énfasis prioritario en la protección del agua.
“La economía circular es una decisión manual: la decisión de dejar atrás la lógica del descarte para abrazar la lógica del cuidado”, concluyó la mandataria ante un auditorio repleto de alcaldes y líderes globales.