La escasez de agua también ha golpeado al batallón Jaime Rooke en Ibagué. En los últimos días, los problemas en su acueducto interno obligaron a buscar apoyo externo para garantizar el suministro básico al personal que permanece en esta unidad militar.
A diferencia de otros sectores de la ciudad, el batallón no recibe agua del IBAL, ya que cuenta con un sistema propio. Sin embargo, las fallas registradas recientemente dejaron al descubierto la fragilidad de ese abastecimiento y encendieron las alertas.
Ante la situación, el Cuerpo Oficial de Bomberos ha asumido un papel clave. Desde hace cuatro días, carros tanque han llegado de manera constante para suplir la falta de agua potable y evitar que la situación afecte el funcionamiento normal del batallón.
El apoyo se ha venido coordinando directamente con las autoridades militares, quienes solicitaron el acompañamiento ante la urgencia de contar con el recurso para las actividades diarias y el bienestar del personal.
Mientras se trabaja en la estabilización del acueducto interno, los bomberos continuarán con el suministro de agua, en una labor que evidencia cómo las dificultades en el acceso al recurso siguen generando retos en distintos puntos de Ibagué.