La gobernadora Adriana Magali Matiz reveló las devastadoras cifras económicas del fuego en el departamento. Cultivos de limón, mango y cachaco, junto con miles de hectáreas de pastos ganaderos, fueron consumidos por las llamas, mientras el Cerro Las Mercedes sigue siendo la mayor amenaza activa.
Redacción Tolima en Grande | Miércoles, 19 de agosto de 2026
Más allá del impacto ambiental y las hectáreas de bosque consumidas, los incendios forestales que han azotado al Tolima en las últimas semanas están dejando una herida económica profunda, especialmente en el sector agropecuario, el principal renglón productivo de varios municipios del departamento.
En declaraciones a medios nacionales, la gobernadora Adriana Magali Matiz entregó un balance preliminar que dimensiona la magnitud de la tragedia rural: las pérdidas en el sector agropecuario superan los $41.000 millones, con 4.947 hectáreas destinadas a cultivos y pastos ganaderos completamente arrasadas.
“Cultivos como el limón y el mango fueron totalmente arrasados; pérdidas totales en el sector. Tenemos pérdidas, únicamente en el sector agropecuario, de 4.947 hectáreas; es decir, cultivos, pastos, limón, mango, cachaco, que se vieron arrasados por estos incendios que ocurrieron en el departamento”, detalló la mandataria, advirtiendo que la evaluación continúa y las cifras podrían aumentar.
El mapa general de la devastación: 11.700 hectáreas afectadas
Sumando la afectación de bosques nativos, vegetación silvestre y zonas productivas, el Tolima registra hasta el momento 11.700 hectáreas consumidas por el fuego. La gobernadora precisó que, en el punto más crítico de la emergencia, el departamento llegó a registrar 31 incendios forestales activos de manera simultánea, una cifra sin precedentes en la historia reciente de la región.
“En algún momento llegamos a tener 31 incendios viéndose totalmente afectados municipios como San Luis, Valle de San Juan, el municipio de Ortega, que ya están totalmente liquidados”, informó Matiz, destacando el éxito de las operaciones de contención en esas zonas gracias al trabajo articulado de bomberos, comunidades y Fuerza Pública.
Cerro Las Mercedes: la amenaza que no cede
Mientras varios municipios respiran con alivio tras la liquidación de sus incendios, la mayor preocupación de las autoridades se concentra hoy en el Cerro Las Mercedes, ubicado entre los municipios de Suárez y Carmen de Apicalá, en el oriente tolimense.
“Tenemos una preocupación muy grande porque ese incendio puede llegar a cuatro municipios del departamento. Estamos haciendo un control desde el mismo día que inició, con bomberos, con la Fuerza Aeroespacial; tenemos a la Policía que nos ha apoyado con dos aviones, todos haciendo descargas en el sitio correspondiente”, explicó la gobernadora.
La topografía compleja del cerro y las condiciones climáticas adversas han dificultado las labores de extinción, obligando al despliegue de una operación aérea y terrestre de gran envergadura que busca evitar que las llamas desciendan hacia las zonas pobladas y productivas de los municipios aledaños.
Prisión de hasta 22 años: el llamado a la conciencia
Ante la evidencia de que la mayoría de los incendios son provocados por la acción humana, la gobernadora Matiz lanzó una fuerte advertencia a quienes aún insisten en realizar las mal llamadas “quemas controladas”.
“Es muy triste que nosotros tengamos estos incendios en el departamento y sigamos viendo cómo hay gente que realiza quemas controladas”, expresó la mandataria, recordando que el artículo 350 del Código Penal establece sanciones drásticas para quienes provoquen incendios forestales:
- Pena de prisión: De 2 a 22 años.
- Multas económicas: De 133 a más de 1.200 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
“Aquí hay que hacer un llamado también a la conciencia de la ciudadanía”, concluyó la gobernadora, reiterando que el fuego no solo destruye bosques, sino el sustento de miles de familias campesinas que hoy ven desaparecer sus cultivos y sus animales.
