Un parte de tranquilidad entregó la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado (IBAL) tras registrarse una alteración repentina en las condiciones organolépticas del río Combeima.
Pese al cambio de coloración y turbiedad en el afluente, las autoridades confirmaron que el suministro de agua potable para la Capital Musical no ha sufrido afectaciones ni suspensiones.
La novedad, que encendió las alarmas de monitoreo de la entidad, no impidió que la Bocatoma Central mantuviera su captación de forma continua para abastecer a la planta de tratamiento ubicada en el barrio La Pola.
Origen del fenómeno en la quebrada Guamal
De acuerdo con las verificaciones técnicas realizadas por el personal operativo del IBAL, la variación en la turbiedad se originó aguas arriba debido a un evento puntual sobre una de las cuencas receptoras del río.
“Nos reportan un cambio súbito de color y turbiedad cuyo origen fue la quebrada Guamal, siendo un evento rápido que no afectó la operación”, explicó Andrés Walteros, líder de Potabilización de la empresa.
Las cuadrillas de la entidad mantienen un monitoreo permanente sobre la cuenca del Combeima para reaccionar de manera oportuna ante cualquier eventualidad climática o geológica en la parte alta de la montaña.
Las autoridades instaron a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales antes de replicar rumores en redes sociales.