El pánico se apoderó de los habitantes de Tibú, Norte de Santander, durante la tarde de este jueves cuando un carro bomba explotó de manera prematura a escasos metros del Batallón de Ingenieros #30, en lo que las autoridades califican como un atentado terrorista que pudo haber dejado decenas de muertos.
Según la reconstrucción preliminar de los hechos, el vehículo cargado con una considerable cantidad de explosivos detonó antes de lo previsto por sus perpetradores, impidiendo que alcanzara el interior del cantón militar y evitando así una catástrofe de mayores proporciones.
Cuatro estruendos sacudieron el Catatumbo
Testigos presenciales reportaron cuatro fuertes explosiones que se escucharon dentro y fuera de las instalaciones militares, generando una densa columna de humo visible desde varios sectores del municipio.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la magnitud del ataque: el vehículo completamente destrozado, daños estructurales en una estación de servicio cercana y otro automóvil de color rojo que quedó inservible tras ser impactado por la onda expansiva
Una menor herida y daños materiales cuantiosos
Aunque inicialmente no se reportaron militares heridos, extraoficialmente se confirmó que una menor de edad resultó lesionada por la fuerza de la explosión.
Los daños materiales son considerables. Además del vehículo utilizado como carro bomba, la explosión afectó seriamente una bomba de gasolina cercana, de la cual se desprendieron varias partes del techo que cayeron al suelo, según registraron las cámaras de seguridad del sector.
Respuesta militar inmediata
Tras el atentado, la Segunda División del Ejército Nacional activó de manera inmediata un plan de reacción y contraataque para asegurar el área perimetral del batallón y dar caza a los responsables del hecho.
“A esta hora se adelanta un plan de reacción en la base militar del municipio de Tibú, tras registrarse una acción terrorista mediante el empleo de artefactos explosivos”, confirmó la institución castrense a través de un comunicado oficial.
Las tropas reforzaron los controles de seguridad en la zona y desarrollan operaciones de inteligencia y rastreo para ubicar y capturar a los autores materiales e intelectuales del atentado.
ELN y disidencias: los sospechosos habituales
Aunque no ha habido un pronunciamiento oficial sobre la autoría, todas las investigaciones apuntan a que el ataque fue perpetrado por el Frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN, en coordinación con la Estructura Milicia Bolivariana por el Movimiento Social (EM BMM) Gentil Duarte, una disidencia de las antiguas FARC que opera en la región.
Esta zona del Catatumbo se ha convertido en un escenario de disputa territorial entre estos grupos armados ilegales, quienes frecuentemente utilizan tácticas terroristas como el lanzamiento de drones explosivos y la activación de carros bomba para atacar objetivos militares y desestabilizar la región.
Un patrón de violencia en el Catatumbo
Este atentado no es un hecho aislado. Tibú ha sido víctima de múltiples ataques terroristas en los últimos meses. Apenas el pasado 10 de julio, el aeropuerto del municipio fue atacado con drones cargados de explosivos, dejando tres trabajadores de seguridad heridos, atentado que fue reivindicado posteriormente por el ELN.
La Defensoría del Pueblo calificó ese ataque contra el aeropuerto como “una infracción al Derecho Internacional Humanitario” que además prolongó la desconexión aérea del municipio, afectando gravemente a la población civil.
La población civil, la verdadera víctima
Los habitantes de Tibú viven bajo constante amenaza. Los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC, sumados a los ataques contra la fuerza pública, han convertido a esta localidad del Norte de Santander en una de las zonas más violentas y afectadas por el conflicto armado en Colombia.
Las autoridades hacen un llamado a la comunidad para que mantenga la calma y colabore con las investigaciones. Mientras tanto, el Ejército Nacional continúa desplegando operaciones militares para desarticular las estructuras criminales que operan en el Catatumbo y garantizar la seguridad de los habitantes de la región.
