La transición presidencial se fue al abismo. Abelardo de la Espriella, el presidente electo que prometió mano dura, acaba de lanzar una bomba que sacude los cimientos de la Casa de Nariño: ha ordenado la suspensión inmediata de las mesas de empalme con el gobierno Petro.
¿Qué está ocultando el saliente?
El tono de De la Espriella no deja lugar a dudas. En una arremetida feroz, el presidente electo calificó los últimos movimientos del gobierno actual como un “saqueo administrativo”. Según el mandatario que asumirá el poder en pocas semanas, su equipo ha destapado un festín de contratos exprés, adjudicaciones “a dedo” y una maniobra sospechosa para dejar el presupuesto público en ceros antes de la entrega del cargo.
“¡La omisión se acabó!”, sentenció un enfurecido De la Espriella, quien ya puso a trabajar a todo vapor a sus abogados para que Fiscalía, Procuraduría y Contraloría entren a la fuerza a revisar lo que el gobierno saliente intenta esconder bajo la alfombra.
“No nos van a dejar el barco hundido”
La orden es clara: se paraliza todo. El equipo del nuevo gobierno se niega a ser cómplice de un posible desfalco nacional. Mientras la administración Petro guarda un silencio sepulcral, el país se pregunta: ¿qué es lo que realmente temen que sea descubierto en los cajones de los ministerios?
La batalla por el poder apenas comienza y el ambiente está más caldeado que nunca. La pregunta que circula en los pasillos del poder es: ¿Estamos ante una transición transparente o ante el último golpe de una administración que se resiste a soltar el botín?

Una respuesta
No se esperaba menos de este gobierno el más corrupto de la historia de nuestra nación necesitamos de toda la ayuda de usa y de los 14 millones de compatriotas para defender nuestro presidente abelardo firmes por la patria