El municipio conocido tradicionalmente como el ‘Encanto de Manantiales’ sumó una nueva y poderosa credencial a su identidad productiva.
Con el parque principal colmado de aromas, catadores y negocios en marcha, se celebró con éxito la primera edición de la Feria Regional del Café ‘Rovira, Tierra de Café y Manantiales’, un evento sin precedentes que congregó a más de 200 caficultores y delegaciones de cinco municipios del Tolima para consolidar una gran vitrina comercial enfocada en los cafés especiales.
La iniciativa no solo dinamizó la economía local durante el fin de semana, sino que se convirtió en el punto de partida para posicionar el grano rovirense en los mercados de alta gama nacionales e internacionales, apostándole a la asociatividad y al valor agregado en origen.
Un bloque regional en torno a la taza de café
La feria trascendió las fronteras locales y se convirtió en un eje de integración para el agro tolimense. El parque principal sirvió como escenario para que asociaciones de productores y delegaciones vecinas expusieran sus mejores perfiles de taza, compartiendo saberes con representantes de Cajamarca, San Luis, Valle de San Juan, Ortega y Rovira (municipio anfitrión)
La agenda técnica y comercial incluyó exigentes concursos de catación y competencias de métodos de filtrado, en los cuales midieron sus habilidades 35 representantes de las distintas asociaciones del departamento, demostrando la evolución del Tolima en temas de barismo y control de calidad.
Alianza institucional para reactivar el campoEl éxito logístico y de convocatoria fue el resultado de un engranaje estratégico entre el gobierno local y los gremios del departamento. El alcalde de Rovira, Víctor Alfonso Gualtero Gómez, celebró el masivo respaldo de la comunidad y de los visitantes, y destacó el apoyo de la Gobernación del Tolima, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y los comités Departamental y Municipal de Cafeteros.
“Ha sido una fiesta muy importante. El parque principal estuvo completamente lleno y el acompañamiento de los caficultores, las asociaciones y la comunidad superó todas nuestras expectativas. Nos queda ahora el compromiso absoluto de institucionalizar esta feria para que siga creciendo cada año”, enfatizó el mandatario local.
“Pasamos del sueño a la vitrina comercial”
Para los verdaderos protagonistas de las jornadas —los campesinos y productores de las veredas—, este espacio representó un espaldarazo a su labor diaria y una oportunidad de oro para negociar directamente con compradores, eliminando intermediarios que castigan el precio del grano. “Esta feria significa un avance real en la calidad de nuestro café, una motivación para seguir mejorando en las fincas y una oportunidad para mostrarles a los compradores que en Rovira se produce café de excelente calidad”, manifestó Jhoan Bonilla Salazar, caficultor de la región, quien además resaltó el sentido de pertenencia y la alegría con la que el municipio defendió un proyecto que nació como un sueño comunitario.
Con este hito institucional, Rovira da un paso firme para reconfigurar su economía rural, demostrando que el futuro del agro tolimense está ligado a la especialidad de sus cosechas y al orgullo de sus raíces cafeteras.